Portada del sitio > TRIBUNA LIBRE > VAYA USTED CON DIOS, SOR CUALQUIERA
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

VAYA USTED CON DIOS, SOR CUALQUIERA

César Rubio Aracil

España



 Sí, váyase con él al infierno. Con su dios, ya sabe: ese teócrata que acompaña siempre a clérigos y monjas en sus insidias y manejos inhumanos. Váyase con él y deje tranquilas a las madres solteras, a las putas y a las mujeres infelices que paren hijos para que se los roben las monjas desaprensivas, hijas alevosas del despotismo.
 Usted, sor Cualquiera, con el beneplácito de sabe Dios qué magistrados enemigos de la libertad, robó ángeles para entregarlos a la inmundicia social. ¿Con qué conciencia, sierva de Satanás?, ¿con qué derecho? ¿Con el que otorgaba Francisco Franco Bahamonde (Caudillo de España por la gracia de Dios) a la curia, a las directoras de hospicios y casas cuna, a los indignos receptores de savia roja, dispuestos a pagar lo que fuese con la finalidad de sembrar amor? Ya ve que hoy, pese a los efectivos esfuerzos del poder maligno infiltrado en las instituciones, la Memoria Histórica, terca que terca, va destapando poco a poco la caja de los truenos. Hasta que el pueblo aborregado del que formo parte, harto de tanta humillación -y contagiado tal vez por la actitud social de nuestros vecinos, los franceses-, la emprenda a palos algún día contra políticos corruptos, prelados sin escrúpulos, monjas y otras heces de nuestra dolida comunidad nacional. 
 Hoy, día 27 de marzo, he leído en El País la revelación de dos exmonjas de la congregación de las Hijas de la Caridad. Bobo de mí, no suponía a las religiosas, en general, capaces de cometer semejantes atropellos como los relatados en el periódico de referencia. Por tratarse de mujeres -que siempre he considerado mucho más sensibles que los varones-, he preferido eximirlas de ciertas atrocidades cometidas por los hombres, pero me he equivocado y, sinceramente, lo lamento. En este caso, aun tratándose de señoras, me voy a permitir la libertad de condenar al monjío, yo, que por fortuna nunca he sido tonsurado, no en nombre de Dios sino en el de la decencia. No soy representante de ninguna divinidad, derecho que se atribuyen los clérigos, pero sí que me considero persona libre para denunciar a quienes cometen actos abominables y a quienes tratan, incluso haciendo mal uso de la justicia, de encubrirlos. Unos y otros son merecedores del más vivo desprecio social.
 Que se sepa: en España se han vendido bebés, en contra de la voluntad de sus respectivas madres, a personas adineradas que aún esperan (los malhechores que ya han muerto han tenido la suerte de escapar de toda justicia) un rincón en el cielo. Yo dejaría la justicia en manos de los hijos robados que todavía siguen buscando a sus auténticos padres, porque dejar que las madres sentenciaran supondría una excesiva crueldad.

Este artículo tiene © del autor.

60

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 20

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3238656 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 747 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0