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PIEDRAS (UNA FÁBULA MITOLÓGICA) - PARTE III/V

PARTE III/V

Adrián N. Escudero

Argentina



 TRES
 
  (...) "Por favor...", volvió a insistir el alma en pena, jugada el todo por el todo, en busca de la esperanza de una inaudita salvación... Así que el Huesudo, en un rapto de misericordia incómoda para su forma de ser, le dijo: "Está bien..., insufrible demonio. Que Yosoy -a quienes los israelitas invocaron también con el nombre de Jehová o de Yavé-, me disculpe; pero antes que nada voy a contarte quién dicen que "soy" los que no conocen o no son de Yosoy... Lo que opina determinada gentuza ilustrada entre ustedes, hombres delirantes de una época deslindada del "Único que Es y Hace Ser", y llevados por una torpe imaginación a dibujarme en el tiempo y en el espacio junto a una sarta de patéticos dioses, héroes y absurdas heroínas... Luego, si me da la gana, te explicaré algo también acerca del funesto Hades y su corte de infernales obsecuentes"... Y un suspiro de alivio pareció emerger de aquella sustancia insípida, incolora e inodora que gesticulaba apretando sus manos como en Acción de Gracias...
 
 ... "Humm", carraspeó por segunda vez el huesudo Barquero, pero esta vez encrespado sobre su Ego, mientras eructaba rítmicamente un quejido metálico y burlón hacia las historias y fabulaciones que, sobre él (encargado de guiar a las sombras errantes de los difuntos de un lado a otro del Aqueronte, con óbolos plantados en el paladar, al decir de un tal Pausanías en su Poema Minio, y de otro tal Diodoro Sículo, que disputara en favor de los egipcios -así como otros para los etruscos y su guerrero Marte- su origen y estirpe netamente griegos), habían fabricado el ilustre Eurípides, en su obra "Heráclides", y los venerables Ovidio y Virgilio -en su portentosa "Eneida": poeta vigoroso en verba, es cierto, reconoció-; así como otros audaces vates y narradores arcanos o antiguos, e impertinentes escritores conjeturales y metafísicos más modernos, como el -a su pesar- genial aunque insoportable Dante Alighieri 32 (y su "Divina Comedia"), o el atormentado Gerárd de Nerval 33, por ejemplo (y sus febriles "Orfeo" y "Eurídice"), o desde el lienzo impoluto a la fragorosa pintura del Infierno -el más cercano a la realidad de todos, en su soberbia opinión- plasmada por un irreverente cuan erudito y polifacético Miguel Angel Buonarroti 34 -único permitido por Yavé en su meritorio intento enarbolado en los cielorrasos de la Capilla Sixtina-...
 
  ... "Ficciones ensambladas a futuro y en los atrios del tercer milenio cristiano, con los mágicos escarceos creativos de la atrevida (¿maravillosa?; ¿o acaso un palo de escoba como yo no puede enamorarse?) demiurga J. K. Rowling 35 (y su noble y temerario Harry Potter, y astuto y bondadoso profesor Albus Dumbledore, penetrando ambos en la Caverna del Innombrable, ahuecada en algún lugar de los acuchillados fiordos británicos y en busca de las "Reliquias de la Muerte", para combatir al Señor de las Tinieblas -¡Ah redivivo y maldito Hades!-; y navegando en sus aguas subterráneas e infectadas de demonios nocturnos -como los que más tarde te atraparán a tí, hormiga de terracota- en una canoa alter ego de la suya (mía), el enigmático Caronte... Autores, entre muchos, que tan osadamente ensayaron en afanosos y denodados escritos o artificios plásticos y visuales, visualizar en modo infructuoso su (mi) divina Presencia y real Figura; y que, de ellos, ya diera -por supuesto- o daría (daré) cuenta en su momento, pero con algunos toques de efectos especiales, sustos y simulaciones de hundimientos imprevistos de su (mi) Embarcación sarmentosa, camino al Cielo o al Purgatorio -porque no era (soy) tan cruel como deseaba aparentar (¡me encanta parecer malo, muy malo!), todo envuelto en aquella raquítica (¡Es el único vestuario que dejaron, luego de incendiarse sus millones de shoppings en los preludios del Armagedón! ¡¿No lo saben, acaso!? ¡Lo sabrán cuando les llegue el momento!) telaraña antropomórfica, que apenas disimulaba su ruin y descarnado aspecto cadavérico; pues, al fin y al cabo, como humilde soldado del Reino y Caballero Negro de la Luz, sólo cumplía órdenes de su Rey y justo Juez Supremo-...
 
  ... "Pero llamarlo: ¡´anciano flaco y gruñón y con antifaz´, y denigrarlo ferozmente afirmando como Aristófanes 37, que era como un loco desdentado... ´¡escupiendo insultos sobre la gente obesa!´, o vituperarlo como ´¡demonio alado con martillo doble que elegía el tipo de entierro que ameritaban sus pasajeros entre la muchedumbre que atestaba las orillas del Aqueronte!´...; o pretender con sus afiebradas leyendas enmarcar sus terribles fronteras, o inventarle secuaces espectrales ocultos y al acecho -como ciegos marineros-, en las procelosas aguas que separaban el dominio de lo corruptible con lo incorruptible tras los radiantes albores de la Eternidad.... O, lo que es peor, ¡tildarlo de ´traidor´ por haber dejado pasar y regresar vivo (vivo) al ficcionado Heracles 38, luego de haber derrotado a un descerebrado Cerbero, el inexistente perro de tres cabezas del misógino y ´mitológico Hades!; describiendo un hecho tal falso como los ´héroes´ fabulados en la impecable serenidad de su amargo territorio... Más aún, ¡haber dejado transitar a Heracles por el Inframundo, sin la rama de oro que proporcionaba como salvoconducto la imaginaria maga Sibila de Cumas!, poetizada por los incorregibles Ovidio y Virgilio... Cuestión que, de haberse tomado como exacta, ¡le hubiera costado al menos un año más de cárcel (marcado no por el calendario terrestre sino por el Reloj de Tiempo que se acodaba a un costado de la Sede donde mora El Único Que Es y hace Ser), y prologando de hecho su agonía de cruel barquero del Destino!... ¡Cómo si alguien hubiera podido retornar del sepulcro alguna vez -porque no era necesaria tal circunstancia para circunscribir el don de la vida, ya que Él, Yosoy, no es un Dios de muertos, ¡sino de vivientes! 40, y en cualquier estado de su evolución material, anímica y espiritual... Excepto, claro está, al modo e interés de sus Propios y Singulares -causales- Designios: como en el caso de Lázaro 41 y otros reanimados temporalmente en cuerpo mortal 42 por su Mesías y Redentor, Jesucristo 43, el Cordero, vencedor de la muerte y el pecado...., ¡o aún por alguno de sus santos, como muestra de su verdadero mesianismo!...
 
  ... " "Necios!, gritó finalmente un desdibujado Caronte... ¡Necios! ¿O qué otra palabra les cabe?... ¡Lean los Santos Evangelios para comprender la diferencia entre resurrección gloriosa y resucitación milagrosa! ¡Lean los Divinos Escritos, para discernir entre Juicio Personal (de cuyo resultado vengo yo a ser parte como una minúscula esquirla que ocupa su postrer etapa) y Juicio Universal; ese esperado kairós donde las tumbas se abrirán y todo polvo volverá a ser cuerpo inmortal, y, al cabo, una fortuna o desquicio de esplendores... Y todo ser que aún camine por el Universo a imagen y semejanza del Creador de lo Creado, o hubiera sido recogido antes para volver después a ser infundado desde las alturas del Cielo o desde la ciénaga del Purgatorio, o desde los abismos atroces del Infierno, se unirá, en magna congregación de diestros y siniestros, de corderos y chivos, para escuchar la sentencia definitiva que, sobre cada uno, producirá el tribunal de Los Ancianos, orlado por alas de ángeles y querubines que susurran y suspiran mientras adoran y cantan los gozos del Dios de la Vida en perpetua alegría!"...
 
  ... ""Pero cómo, Maestro: ¿acaso habremos de ser juzgados dos veces? ¿Acaso el que está en el Cielo no ha ganado sus laureles; y el que medra en el Purgatorio, pagado sus culpas?... Y ... -aquí el engendro que hablaba se estremeció atónito y vomitó en llanto mientras coleaba a sus pies- el que se asfixia en el Averno ya no tiene escapatoria...?"... "Pues, sí, cabeza entumecida por el metal cambiario. Es lo que parece lógico a tu estrecho y frágil razonamiento humano, ¡fruto agrio, abortivo y artero de una sórdida cuan fornicada matriz de incredulidad!... ¡No olvido que, como saduceo que eras, ni siquiera tenías por cierta la resurrección de los muertos, en el sentido con que Jesús la explicaba, porque insisto, Dios no es Dios de muertos sino de Vivientes!. Y, más aún, ¡encerrado en ti mismo y en ese inmundo granero que tanto idolatrabas con estúpida avaricia, y en cual nublabas tu entendimiento y cegabas a propósito los ojos -a fin de darte esa una única y recatada buena vida de la que gozaste a despecho de tus miserables hermanos-, te negabas tercamente a aceptar -con humildad contrita- los milagros de sanación y resucitación que el Profeta hacía para indicarte -por vía de la carne-, lo que tu alma debía comprender en clave de eternidad!... ¡Patético, mi querida serpiente del desierto! Una cuestión que llevó a "tu" Israel a crucificarlo sin más -¡y tal como estaba predicho en la propia Torá, y no lo vieron o quisieron ver!-, perdiendo así la Herencia recibida de Abraham, Reyes y Profetas, para vagar desde entonces en bélico destierro como Pueblo y por un mundo hostil a su idiosincracia, hasta los bordes del mismísimo Apocalipsis donde, de puntillas y en la plenitud de la Hora, sólo un auténtico arrepentimiento será quien doble las rodillas a tan dura cerviz; entonces, Israel volverá al seno de Yavé y formará parte del abrazo ecuménico que el Yosoy de Moisés, dará a la totalidad de las ancestrales, dispersas y divagantes culturas del Universo -tras una zarza ardiente-, haciendo nuevas todas las cosas...
 
  "Pero volviendo al quid de tu interrogante; de hecho que somos (seremos) juzgados dos veces -¡y qué suerte, verás!-: juzgados primero en lo personal -en el cómo cuidamos la Casa o Templo individual de la Gracia, la Casa o Templo comunitario y la Casa o Templo planetario-; y luego, con sentido de Humanidad -esa hermandad solidaria que Dios anhelara para el hombre cuando lo ´soñó´ y después lo ´creara´a su imagen y semejanza, pergeñando para él todo un Cosmos Natural; una dimensión regida no sólo por leyes espirituales, sino convergentes con regularidades escondidas en la física y la química de la materia-. En tal sentido, estimo que la conciencia implantada por Dios en tu pequeñez cerebral, te habrá alertado a esta altura del viaje sobre la instancia que recorres y experimentas desde que arribaste, precisamente, a mi, ¿por qué no?, ´adorable´Embarcación Anímica... ¿Es así, difunto no llorado? ¿O quizá hubo alguien que te amó y que...? Porque sabes que Uno de los Tres Destinos posibles te aguardan, como aguardaron a quienes te precedieron: no pediste nacer; no se te pide permiso para quitarte la vida... ¿Eh? Ahora bien, recurriendo hasta el hartazgo a mi paciencia cristiana -uno de los pocos tesoros que me esperanzan aún en habitar el Cielo-, y retomando a la par mis remos y el sonsónico paleo que los caracterizan -para no aburrirme con mi propia charla y dártelos por la calavera-, persisto -con la impasible gentileza de un santo- en recorrer didáctica aunque socarronamente -lo admito- para ti -y porque tal vez alguien se atreva a orar por tu alma, me temo, sin remedio-, la teología mesiánica...
 
  "Y vuelvo y revuelvo a procurar que entiendas cómo, ése, tu Dios, el Único Dios, te amó tanto que, persuadido de la irresponsabilidad de comportamiento que alentaba la criatura nacida, en el colmo de su infinito amor por el hombre, ofreció la vida de su propio Unigénito para su salvación, en espíritu y en verdad, y a quienes le buscaran en buena voluntad, cargando sobre sus hombros el peso de la Cruz de los Pecados desde el Alfa a la Omega de los tiempos y del tiempo sin Tiempo... ¿Condiciones?: creer en ese Amor, que es Padre e Hijo y Espíritu Santo, y optar por "ser" en lugar de "tener", ordenando la existencia bajo un sólo mandamiento: el de ese Amor; amando al Amado, al Amor de los Amores, y al prójimo como a ti mismo... De esta forma, resumió en la suerte de su Verbo encarnado a toda la Ley y los Profetas, sin quitarles una sola coma... Fue en la Persona de Jesús de Nazareth -verdadero Dios y verdadero hombre-, nacido en Belén de Judea y criado en Galilea, a unos 4.500 años del calendario judío -Persona en la que nos venimos centrando y aludiendo con pertinaz empeño, dada la manifiesta incompetencia que observas en la materia-; Persona aceptada por tu socio Zaqueo y rechazada por tu ego -como te lo hice saber a poco de iniciar la travesía-, a causa del peso de las piedras que, ahora, de seguro, te pesan y sujetan más que nunca a mi incómodo Alojamiento Acuático... ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! -tronó Caronte- con su aterradora carcajada que apartó de alrededores, atemorizado, al Horror mismo-: ¿las recuerdas? Hablo del Odio, la Impiedad, la Indiferencia y la Avaricia; esta última, en especial, y porque fue la causa de las otras formaciones rocosas que te anclan a mi antojo...
 
  ... ""Por lo que, mi astuto y atento compañero de navegación nocturna, acompasada por los rigores metafísicos que tú mismo has impuesto, suponiendo que esta Barca se desviara, de pronto, por otro de los ríos del Más Allá, y te depositara en las orillas del Purgatorio, el segundo Juicio, el que comprende a la Humanidad como totalidad soñada y materializada por el Hacedor, podría ser sólo un agónico, atribulado aunque temporal y esperanzado muelle de abordaje hacia un oportuno ingreso a la Patria del Cielo... ¿Sería bueno, verdad? Pero hay algunas actitudes que todavía no has demostrado para yo intente ese desvío... ¿Qué cuáles son? Para averiguarlo, todo deberá suceder como sucederá, porque ya has sido juzgado personalmente. Lo cual no impide que te explique de qué trata el Juicio Universal que te ha confundido en mente y desesperado en incómodo tu corazón... Pues bien; pero remo, remo, remo y remo, ¿eh?. Porque acá las Agujas corren sin denuedo para los que no tienen más Tiempo... ¿De acuerdo? Continuo, si te parece...
 
  ... ""Sí, sí, mi augusto Capitán; pero cursa el Aqueronte sin prisa, por favor; sólo tus palabras consuelan. Sólo tu voz..." "¡Cállate entonces! ¡Y guárdate las lisonjas a silencio, cuervo de un desierto samaritano! Humm -carraspeó Caronte por tercera vez-... Sucede que, hasta la Guerra del Armagedón o Día Universal, ya en ciernes, muchos rezarán y hasta harán ayuno y penitencia y obras de caridad, y ofrecerán Misas donde se consagren (en Memoria Suya, setenta veces siete y las veinticuatro horas del día solar -de tu enana Galaxia,ergo-), las esencias del Cristo Redentor, para trastocarlas sacramental y eucarísticamente en Pan de Vida Eterna; viático para los que aún permanecen con sus almas encerradas en cuerpos corruptibles, e indulgencia para los que pudieren aún ser rescatados del Averno o de las tribulaciones del Purgatorio; ello, merced a la constante intercesión ante el Altísimo que ofrece la Iglesia de los Santos que contempla gozosa ya la Gloria Celestial y de las preces y rogatorias que, junto a las de la Iglesia Peregrina en la tierra, se formulan sobre la materia... Súplicas y alabanzas por los hijos descarriados y por la salvación de los aún salvables, realizadas con la eficaz intercesión de la esposa de la Gracia y Reina y Señora de Todo lo Creado, la Inmaculada Virgen María -Madre de Dios y Madre Nuestra-, por los méritos del Cordero y de sus agraciados mártires... No olvides -aunque no lo creas que, ni bien resucitado, Jesús descendió al Inframundo y rescató a los pretéritos suyos; o sea, a los que transitaron el espacio-tiempo de la Antigua Alianza de Dios con los hombres, y confiaron en su Primera Venida. El León de Israel los arrancó de las garras del satánico Belcebú -esa bestia en que se transformó y deformó el bello arcángel Lucifer, al dividir los cielos por envidia, digo y recordarás, sino es reiterativo afirmarlo-, por cada una de las afrentas recibidas mientras predicaba o sudaba sangre en el huerto de Getsemaní, y por cada bofetada y latigazo recibido, y por cada espina clavada en corona sobre su divina cabeza, y por cada clavo forjado y enfervorizado sobre su carne maltrecha y ensangrentada, demolida y acuchillada en el circo macabro del Gólgota, en el románico matadero de Jerusalén... Carne y sangre vuelta Eucaristía y sacramento salvífico para quien, absuelto de culpas y pecados en la Cámara de la Reconciliación, lo recibe como Persona Viva y Real Presencia, en estado de Gracia y reverdecida santidad... Vuelto, te diría -y para que lo asimiles conforme tu raza-, como un nuevo brote de Jesé, padre de David, y de cuyo linaje se encarnó en la historia humana el Salvador del mundo...
 
  CUATRO
 
  ... "Entonces, en ese Día universal, aparecerá en todas dimensiones de Lo Que Fue, Es y Será -y ahora, ya pensado, te lo revelo, aunque en alta voz- ¡una Gran Cruz que presidirá al Día Universal!. ¡El Día donde se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de Poder y de Gloria, según consta en el Nuevo Testamento!... ¡Día del cual fuera escrito: ´Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese Día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombreš...! ¡Día, en el que el Reloj de Yavé detendrá su marcha para siempre, y los todavía vivos en tierra, y los amanecidos de sus tumbas u osarios, y los asomados al evento desde lo Sobrenatural, serán testigos de la Parusía del Cordero, tal cual Él la prometiera a sus amigos, antes de subir y sentarse a la diestra del Todopoderoso!... ¡Día en que El Enviado será como un rayo! ¡Día en que, junto a su Padre y blandiendo la espada del Espíritu Santo, llegará como un relámpago de oriente a occidente y vencerá al último enemigo aliado al Enemigo: La Muerte, sus Potestades y Principados! ¡Día, entonces, en que, como un rayo también, Lucifer se hundirá para siempre en su Averno de llanto y rechinar de dientes!... ¡Día en que el Señor de Justicia y de Paz, el Santo entre los Santos, entablará el combate final contra quien, ángel de luz, se rebeló en envidia frente a su Dios, porque éste había creado otras razas en otros Universos y dimensiones, dotadas de sus mismos atributos de inteligencia, libertad y voluntad!...
 
  ... "Y dando por calmada su extensa y, por lo demás, obligada perorata aderezada por una grotesca furia latina, enredada en su cuna griega invadida por la herencia de sicilianos, napolitanos y calabreses de antaño, dio un salto románico -o ateniense, si se prefiere- e, indiferente, descendió de la Barca a mitad de camino, y dejó flotar con orgullo milanés -es decir, con el mismo y reconocido defecto que lo había depositado para un ´casi siempre´en aquel lúgubre rincón del Purgatorio- sus pies sin carne, deslizadas sobre las aguas mórbidas y estáticas de su río-mar oleoso, maldito y maloliente, sin puentes ni galeones ni veleros ni gaviotas ni... Nada, formalizando así a la perfección un cuadro mágico de polvorosa negrura... Un cuadro no pintado por mano humana alguna, ni tan precisamente por el ícono sacro veneciano Vittore Carpaccio 44, a un toque de su excelso cromatismo...
 
  Por cierto, la Otra Orilla donde brillaba -por los intersticios de su Gran Puerta-, una inmensa y pendular llamarada de luz blanca, fulgurante, parecía demasiado lejos... Y la Gran Puerta estaba tras el sobrio Altar del Cordero; y éste, cubierto por un inmenso baldaquino visualizado como un arco de piedra pero con cuatro columnas torneadas en bronce y materiales preciosos, semejantes a las que uno puede admirar, -pagando el boleto en la Estación Sinergia Cósmica- en la llamada Basílica de San Pedro Apóstol, en la Ciudad de los Santos, Heraldos y Mártires de la Palabra que, una Navidad, una reiterada y constante y perpetua Navidad, se encarnó y situó en el tejido epistolar de la existencia humana...
 
  "(...)" "¡Oh, preclaro Intelecto desperdiciado en tan árido oficio! ¡¿Cómo agradecer tantas enseñanzas y consejos?! ¡Y sólo porque se urgió inquirir con desespero en los misterios de tu enigmática identidad, y pedirte me orientaras sobre aquellos que dedicaron, en ocasiones erróneamente, a prefigurarla! ¡He aprendido sobre la distancia grandiosa que existe entre los que te negaban o desfiguraban! ¡Y, en ese rumbo, he aprendido que lo que predicaba ese Jesús de Nazaret, era el Camino, la Verdad y la Vida! ¡Lo sé porque Zaqueo, mi amigo, hacía innumerables esfuerzos por convertirme al cristianismo y repetía ese concepto en cuanta ocasión cabía!... ¡Detén tu marcha ahora, Sabio de los Sinsabores, y concluye la promesa de contarme, recuerda, porque así lo dijiste, šquién dicen que "soy" los que no conocen o no son de Yosoy...´; así como las historias que versaron sobre šel funesto Hades... -cuyo origen certero me has brindado al narrarme lo sucedido en los campos celestiales de batalla, entre Lucifer y las huestes angélicas que protegieron los planes del Único Dios de Vida- y su corte de infernales obsecuentesš!... Quizás me ayude a encontrar esas actitudes que serían necesarias para evitar el Averno y refugiarme, si fuera posible, en la templanza del Purgatorio! ¡Ayúdame, Gran Caronte! ¡Crece de esta forma en Humanidad, y ayúdame a crecer en ella! ¡Debo descubrir las palabras exactas que podrían...!" "¡Basta, condenado abyecto! ¡Tú no tienes alternativa alguna! ¡Jamás adivinarás esas palabras! ¡Jamás podrás...! Pero es correcto, aborto mal parido. Caronte cumple lo que promete. Caronte te oxigena aunque sea como a esos tipos que no sobrevivirán e igual los mantienen artificialmente con vida, hasta que el corazón se les parte en dos! ¡No podrás acusarme de no haberlo intentado cuanto te arroje al Inframundo; de no haber hecho algo por ti!"...
 
  Así que, retomando el punto de inicio y visto la importancia que has dado al origen de mi enigmática identidad para los seres mortales, la cuestión de que mi "leyenda" pasara por Egipto, fue lo que posibilitó a tu pueblo, Israel, conocer más no sea mi nombre y "oficio"... Y luego de un silencio cortante, aquella voz sollozó...: "Oh, cuánto sabes varón de lo intangible...", y fue cuando el reo ruinoso persistió en su ruego con un tono zalamero y admirativo... Tono actitudinal que logró, para el embarcado, y después de un largo rezongo, que Caronte volviera a abrir sus fauces afiladas y amenazara con devorarlo, lisa y llanamente, si no se callaba de una vez... "¡No, mi noble Señor! ¡Ibas a darme una oportunidad! ¿Recuerdas? ¿Lo recuerdas? ¡Y tu palabra vale una eternidad!"... "Humm..., borrego lastimero"... "Sí, sabes tanto que has nombrado palabras que no se conocerían en mi pueblo hasta que fuéramos esclavos de los romanos y éstos conquistaran la Grecia... Como por ejemplo, a ese "tal" Pausanías: ¿qué puedes decirme de él? Al parecer, algo pareció haber adivinado en tu comportamiento... Y lo mítico puede haberse transformado para los griegos en algo "místico", ¿no es así, Señor de los Agonizantes?"...
 
  ... Entonces, Caronte dejó de bracear con sus palas musgosas y detuvo su Barca siniestra, otra vez... ¡Otra vez! Y otro suspiro de alivio se mezcló con la neblina turbia y tenue que había comenzado a crecer, con gradual intensidad, amenazando -desde el centro del mar- con oscurecerlo todo...
 
(...) "Escucha, betún de los sicarios galileos: Pausanías fue un viajero, geógrafo e historiador griego del siglo II, nativo de Lidia, Asía Menor. ¿Conoces Asia Menor? Bahh, para qué preguntarle ladrillo de barro partido. "La descripción de la Grecia" sería su obra más importante. Cuando en el siglo XVIII los viajeros europeos, sobre todo británicos y alemanes., empiecen a viajar a Grecia, redescubrirán esta civilización, llevando como guía la obra de Pausanías. ¿Qué te parece? ¡Del siglo II al XVIII! "La descripción de la Grecia cuenta su estancia en Atenas, describe los Juegos Olímpicos, los templos dóricos y la mitología griega, entre cuyos personajes me encuentro yo, por supuesto: Xápov Khárón o Brillo Intenso, hijo de Érebo y Nix, y barquero griego (o romano, o etrusco, o egipcio, o...) conocido sólo por mí, Caronte, y punto"... "Dices cuando los viajeros europeos... ¿Pero eso cuándo sucederá? Hablas de un siglo...". "Bueno, gusano sin vientre; muy inteligente para los engaños pero poco entrenado para el pensamiento libre. Deberías haberte dado cuenta con mi afirmación, que estoy por encima del tiempo y el espacio... Para Yosoy todo está cumplido. ¿Entiendes? Sólo los hombres dan vuelta las páginas de la historia. Quien vive, como yo, en lo eterno, es todo en todos, como Yavé. ¿Comprendes, mi desgraciado invertebrado camino del Averno?", rugió feroz el Servidor del Rey de los Muertos... "Creo que sí...", balbuceó la amena longilínea que no sabía cómo hacer para detener el Reloj de la Eternidad...
 
  "¿Y Herácles o Heráclides, dignísimo lacayo del Invisible: quién era ti?". "Oh, Heráclides, no fue un ser humano como tú o, en algún eón, yo mismo, mi odiada bestia antidiluviana. ´Heráclides fue el nombre de una obra escrita por el iluminado Eurípides en el año 416 a.C., y una de las 18 que se conservarían de él en el futuro (algunos autores opinan que, sin embargo, ´Medea fue su obra cumbre y más madura. Pero yo disiento, porque en el verso 432 está escrito mi nombre. Y si Caronte forma parte de ´Heráclides´, ésta debe ser su obra más famosa, ¿verdad, legumbre nacida en un pozo ciego?). Eurípides constituye uno de los tres grandes Poetas trágicos griegos de la antigüedad, es decir, de tu tiempo histórico, mi estimado mercenario de los granos; lo fue junto con Esquilo y Sófocles (con quien tuvo dificultades en competir, no por la calidad de su arte, sino por la innovación que implicó su estilo de entender el drama)....
 
  ¿Sabes?; había nacido en Salamina -un bello pueblerío montañés- alrededor del año 480 a.C. Y falleció en Pella (¡qué sabes tú dónde quedaba ese lugar!), en el año 406 a.C. Yo mismo lo entregué al Purgatorio. Porque fallas tenía, claro está. Y algunas grandes que expiar... Pero, en la balanza, Yosoy puso su hechizo para las letras, y en lugar de dirigirme hacia donde me dirijo contigo, Yosoy me enderezó hacia el Purgatorio para que su alma terminara de pulirse. Y se salvó del horno... Para ello tuvo que ser muy prolífico: escribió unas 92 tragedias, y, ajeno a las obras con lenguajes cultivados y argumentos que evocaban las grandes hazañas de héroes legendarios y dioses ensalzando sus virtudes... Se consagró de este modo como "el autor trágico popular por excelencia". Era popular. Como yo, Caronte, el horrible Caronte de calavera sin ojos y cerebro sin pulpa... Sus obras, aunque trataban de leyendas y eventos de la mitología de un tiempo muy anterior al siglo V a.C., en Atenas (¿sabes, hipócrita fariseo que existió y existe una ciudad llamada Atenas, ¿verdad? Dime que sí, o interrumpo esta absurda parodia escolar... ¿O cuando asistían con Saulo y otros asesinos de cristianos a las charlas eruditas de Gamaliel, sólo hablaban de lo que sucedía en su propio círculo, desconociendo la acción cultural de otras civilizaciones?"). "Sí, claro que sí, magnífico Caronte; de tanto en tanto él nos ilustraba sobre los cimientos de las civilizaciones que nos atenazaron como Pueblo Elegido por Dios, en especial, egipcios y romanos. Pero sí, Atenas, Troya, La Guerra del Peloponeso... No obstante, yo no comprendía demasiado... Las tareas del campo y los negocios me llevaban mucho tiempo, y...".
 
  ... "!Ajá; así que el pícaro mercader, aún mixturando y picoteando como un cuervo negro algo de todo, recogió una migaja de saberes en su gigantesca y obsesiva cabeza avariciosa y herodiana... Bien, sigamos pues. Te decía, rufián de guantes blancos: Eurípides fue muy popular y sus temas eran aplicables al tiempo en que escribió; sobre todo acerca de las crueldades de la guerra, rescatando el lenguaje plebeyo, el verbo de sencillo vocabulario y sin grandes arabescos literarios -todo lo contrario a quien en este instante narra esta historia sobre sí mismo, y que por ese mismo hecho sabré perdonar cuando deba arrastrarlo por este río hediendo hacia la Otra Orilla..., espero-. Una particular faceta de mi amigo Eurípides lo constituía un motivo sustancial: odiaba a la política -y en todas las épocas habrá hombres que, profundizando a Maquiavelo, la hagan odiar más todavía: no como arte de lo posible al servicio del Bien Común de un pueblo, sino como excusa para enriquecerse a costa de los pueblos-; era además amante in extremo del estudio, por lo que poseía su propia biblioteca privada, una de las más completas de Grecia...
 
  ... Durante el apogeo del pintor Polignoto en Atenas, estuvo interesado en la pintura. Fue amigo de Sócrates, el cual, según la tradición -aunque únicamente yo, está claro, puedo confirmarlo-, sólo asistía al teatro cuando se representaban obras de Eurípides. Al respecto, los mitólogos griegos (¡ah, de los expertos y académicos que medran del esfuerzo intelectual de los que verdaderamente hacen Arte!), expresan que los rasgos característicos de su Obra, fueron: la innovación en el tratamiento de los mitos (su ´desacralización´: algo que intento transmitirte a ti, bóveda de incienso maloliente); la complejidad de las situaciones y personajes; la humanización de éstos a quienes pergeña como hombres y mujeres de carne y hueso, con defectos y pasiones que, en algunos casos, acercan su estilo al de la tragicomedia. Tanta fue su influencia y novación, que reformó la estructura formal de la tragedia ática tradicional, mostrando personajes impactantes: por ejemplo, mujeres fuertes y esclavos inteligentes -más que tú, ergo-, satirizando incluso a muchos héroes de la mitología de su raza -en ese sentido, te diría, nos parecemos al dedillo-; y señalando la especial influencia de los problemas y polémicas del momento, la crítica filosa a las divinidades desde el punto de vista tradicionalista, y, desde el punto de vista formal, la introducción de narradores que explicaban la trama de sus obras casi antes de que se desarrollaran, así como el uso de melodías corales extensas y reiterativas...Lo que se dice, un genio creativo. ¿Que opinas tú, marioneta de Antipas?", dijo Caronte mientras volvía a impulsar su Nave angulosa y quebradiza, hasta el aparcadero próximo al remolino donde el cráter del Averno burbujeaba lágrimas de sangre y humo, y ese humo era la tiniebla que, lenta i inexorablemente, los iba cubriendo de ceniza, ahogando y manchando de venenoso azufre y hollín sulfurado...
 
  ... "Lástima que...", insinuó Caronte. "Lástima qué, estimado Maestro", dijo apresurado el Viajero viendo que, con cada enunciación -connotativa o denotativa- que pronunciaba, su hora de agonía terminaría para principiar una eternidad de... "Humm...", carraspeó el Barquero con suficiencia. "Lástima que la sociedad ateniense de su época se debatiera entre dos opciones de hierro: la Estabilidad de los Valores Conservadores, representada por Esquilo y Aristófanes -de quienes no pienso decir una palabra, y de notoria animadversión contra Eurípides-, y el Revisionismo Racionalista, representado por Eurípides, Sócrates y los sofistas -tampoco pienso aclararte algo sobre Sócrates: este viaje es demasiado corto para tanta sabiduría encerrada en un hombre mayúsculo como yo-. Durante su infancia tuvo lugar la Segunda Guerra Médica, que fuera crucial para los griegos y el mundo occidental; y, a la vejez, como te anticipara, en el año 408 a.C., decepcionado por los acontecimientos de su Patria, implicada en la interminable Guerra del Peloponeso (que concluyó derrotando su postura Conservadora), se retiró a la corte del Rey Arquelao I de Macedonia, falleciendo dos años después"...
 
  "No sabes cuánto agradezco tus enseñanzas, gentil Caronte... Pero no es necesario que te esfuerces remando al par que me ilustras. El ruido del paleo sobre las aguas ahora turbulentas del Aqueronte, engañan mi oído espiritual y no puedo disfrutar de tu magisterio... Más todavía, afirmo que si, con perfecta síntesis me has mostrado a dos de los famosos autores que nombran tu egregio Nombre, ¿qué podrías decirme entonces de ese Ovidio a quien también mencionaste particularmente en tu improvisada autobiografía...?"
 
 
 
 
CONTINUARA CON PARTE IV/V)

P.-S.

1 - ADRIÁN N. ESCUDERO – Santa Fe, 29-11-09 (1º Domingo de Adviento Año del Señor de 2009). T.a.:Marzo 2010-Noviembre 2011.-
Integra el libro “El Emperador ha muerto y Otras Historias” – Colección de Realismo Mágico. Inédito La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2005/2010.-
Su versión preliminar del 29-11-09, acotada en texto y referencias fue publicada el 01-01-10 en el Magazín GACETA LITERARIA VIRTUAL (Santa, Fe – Argentina, Nº 37 – Enero 2010 – Año IV – Nº 1) – Directora: Prof. Norma Segades Maniás.
Publicado en el Magazín virtual MUNDO CULTURAL HISPANO (Círculo literario del Ateneo de Alicante – España - Director: Denis Roland Jurado): Parte I/V: 22-11-11; Parte II/V: 23-11-11 (…)

32 - Poeta italiano n. Florencia, c. 20 de mayo de 1265 – f. Rávena, 14 de setiembre de 1321).-

33 - Seudónimo literario del poeta, ensayista, traductor y protosurrealista francés Gérard Labrunie (1808-1895), autor de “Muchachas de fuego”.-

34 - Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni n. Caprese, 6 de maroz de 1475 – f. Roma, 18 de febrero de 1564. Escultor, arquitecto y pintor italiano renacentista.-

35 - Seudónimo de la escritora británica Joanne (Jo) Rowling Obe n. Yate, Reino Unido, 31 de julio de 1965.-

36 - J. K .Rowling , op. cit. - Libro “Harry Potter y El misterio del Príncipe” – Cap. 26 (La cueva) – Edic. Salamandra S.A. (Barcelona), 2006.-

37 - Aristófanes (Atenas, 450 a.C.-id, 385 a.C.). Dramaturgo griego, caracterizado por un ingenioso uso del lenguaje, a menudo incisivo y sarcástico, que combinaba lo trivial y cotidiano con pausadas exposiciones líricas que interrumpen su acción (fórmula personal, que nunca ha sido adaptada, ni por los latinos ni durante el Renacimiento). Se opuso a la guerra del Peloponeso, fue muy conocida su animadversión hacia Sócrates y consideraba al teatro de Eurípides como una degradación del teatro clásico.-

38 - “Hércules” para la mitología romana. Citado en las obras de los griegos Eurípides (480 a.C. – 406 a.C.) y Pausanías (Siglo II - Poema Minio).-

39 - Alude a Odisea, Eneas (acompañado por Sibila), Orfeo, Teseo y Psique.-

40 - Mt. 22, 23-33 y cc.-

41 - Jn. 1-44 .-

42 - Mt. 9, 18-26 y cc.-

43 - Jn. 2, 13-22.-

44 - Vittore (o Vittorio) Carpaccio (circa 1460-1525/26).: uno de los pintores venecianos más representativos de mediados del siglo XVI, que al margen de las corrientes pictóricas del “cuatrocentismo” italiano, desarrolló un estilo muy personal. Gentile Bellini y Antonello da Messina , fueron no obstante. sus más importantes influencias.-

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