Portada del sitio > BIBLIOTECA VIRTUAL M.C.H. > RÍO MAR ADENTRO
Grabar en formato PDF Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo

RÍO MAR ADENTRO

Eduardo Lucio Molina y Vedia

Argentina



ESA SEÑORA...

Reflexión del autor

Mi poesía es una conquista de la prosa. La rige el acontecimiento. Es decir la vislumbre ficcional del transcurso de una verdad en el fluir de la vida. Suele desatarla, bajo el signo del suceso oculto, una leve música, un ritmo o cadencia verbal. Entonces, desde lo subjetivo o cotidiano —pronto desbordado en texto—, se alumbran vicisitudes, rincones, significados, visajes de nuestro tiempo. El acontecer está dado en ese plus capaz de conferir impacto y resonancia a la cadena secuencial. Se trata de relámpagos de verdad con minúscula que abrevan sin embargo, con el rigor del inconsciente y de los ríos subterráneos de la lengua, en los manantiales de la palabra, las amistades y las pasiones del mundo, y en el sentido comunitario de la aventura humana.
Un agnosticismo de fondo no impide celebrar este rato que estamos juntos ni anula el sueño de una improbable trascendencia.
Todos los temas el tema: el amor, la locura, la muerte, como en el feliz título de Horacio Quiroga, cosmologías fantásticas, la épica cotidianeidad de lo social, momentos de intensidad, el barrio, lugar sagrado de la amistad, las perplejas simplicidades.
El castellano algo itálico que profesamos los porteños, los argentinos de Buenos Aires, encauza esta inmersión tardía en lo poético desde los ámbitos más distendidos pero no menos arduos de la escritura de cuentos. Quizá todo empezó por la simple y sencilla comprobación, en mis propios textos narrativos, de que sin poesía no hay relato que se sostenga. Así como el poema pareció gobernar soterradamente esa prosa, a su turno lo narrativo se resistió a sustraerse al poema. El hecho, el suceso, por común, puntual o abstracto que sea, es la piedra que al caer anima el terso lago silencioso donde se origina el texto. Lo despliega en sus múltiples derivaciones la búsqueda de esa melopea de la lengua que a través de la belleza de la forma y las resonancias del significado va guiando y configurando las cadenas de sonidos, conceptos e imágenes. Nacen así estructuras de lenguaje regidas a veces por una inesperada coherencia secreta que surge, dicen, de capas profundas e irreflexivas de la mente.
Como suele suceder, una vez que se va "esa señora" —como llama Juan Gelman a la inspiración poética, a la poesía misma—, uno no sabe cómo pudo poseerla. Y queda agradecido. Cómo no...

 

 

 

 

Este artículo tiene © del autor.

432

Comentar este artículo

   © 2003- 2015 MUNDO CULTURAL HISPANO

 


Mundo Cultural Hispano es un medio plural, democrático y abierto. No comparte, forzosamente, las opiniones vertidas en los artículos publicados y/o reproducidos en este portal y no se hace responsable de las mismas ni de sus consecuencias.

Visitantes conectados: 19

Por motivos técnicos, reiniciamos el contador en 2011: 3240273 visitas desde el 16/01/2011, lo que representa una media de 727 / día | El día que registró el mayor número de visitas fue el 25/10/2011 con 5342 visitas.


SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0