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TRANSGRESIÓN LINGÜÍSTICA / SOCIAL / RELIGIOSA ... UN CASO DE DISCURSO CÓMICO MUY DESCORTÉS

Diana Gioia

ESPAÑA



TRANSGRESION LINGUISTICA / SOCIAL / RELIGIOSA ...
UN CASO DE DISCURSO COMICO (MUY) DESCORTES [1] 
 
A.Emma Sopeña Balordi
Departament de Filologia Francesa i Italiana
 
Cuadernos de Filología, 2003, Anejo L . Vol.II Estudios Filológicos. Universitat de València. Facultat de Filologia. (R.Beltrán et al. eds.). pp.773-784. ISBN: 84-370-5530-X (obra completa), 84-370-5653-5 (vol.II).
 
 
Sais-tu ce qu’est le rire? (...) C’est l’erreur de Dieu.
E.Wiesel
 
 
0. Introducción
Para el análisis del complejo fenómeno del discurso cómico descortés hemos procedido a la selección de algunos actos verbales en un texto de Claire Bretécher, La vie passionnée de Thérèse d’Avila, que suponen alguna forma de transgresión lingüística por la utilización de elementos indecorosos, indisciplinados, ilegítimos, hijos naturales que le hacemos a la lengua. Tras la selección de dichos actos verbales hemos procedido al estudio de su traducción al español, con el fin de valorar si se había restituido convenientemente el grado de injuria del texto original.
1. Términos injuriosos, blasfemos, sacrílegos ...
Con el fin de poder adentrarnos en este tipo de recurso lingüístico, realizaremos una introducción que pondrá en evidencia las diferencias esenciales entre los diferentes términos con los que denominamos a estos actos verbales.
La injuria - ofensa o ultraje de palabra - es un fenómeno lingüístico tan diversificado como los términos que con ella se relacionan: blasfemia, sacrilegio, insulto ... sin embargo se puede perfectamente injuriar a alguien sin pronunciar una sola palabra de injuria, o blasfemar sin recurrir a la blasfemia ... es decir que, en ocasiones, una misma palabra, según el contexto, puede tener o no un carácter injurioso.
En la civilización occidental, la blasfemia (del griego blaptein, lesionar, y phêmein, decir), el sacrilegio (legere sacrum, coger un objeto sagrado, la apropiación de lo inapropiable), ha sido durante siglos la forma más destacada de transgresión lingüística. La blasfemia es una injuria dirigida a la divinidad y a la religión. Para el cristianismo, la blasfemia ha constituido una preocupación obsesiva, tal vez por la importancia que esta religión concede a la Palabra. En efecto, según la doctrina cristiana, las palabras son, en cierto modo, una etapa intermedia entre el pensamiento y la acción, un principio de materialización del pensamiento. La continuación de este mismo proceso es la traducción de las palabras en actos. Según los principios de esta religión, un mal pensamiento constituye ya de por sí un pecado. Ahora bien, el mal pensamiento es incontrolable pero la verbalización de este pensamiento puede ser sancionada. Lo curioso del caso, según observa Huston (1980: 35) es que para confesar una blasfemia, precisamente hay que repetirla. A continuación, el confesor, una vez sopesado el pecaminoso uso del lenguaje, aplicará un adecuado contrapeso en lenguaje limpio (oraciones de penitencia), con lo cual las palabras sucias serán barridas con las limpias, y el pecado será redimido. "On tente ainsi, symboliquement, de châtier le langage par le langage (pour rendre la punition conforme au crime)" Huston (1980: 35).
Junto con el nombre de Dios, la veta semántica más rica de palabras prohibidas en Occidente es el cuerpo humano, y particularmente los órganos sexuales. El cristianismo ha condenado siempre el cuerpo y sus funciones (sobre todo las sexuales). El dualismo que opone el espíritu a la materia, a la carne, se integra, como lo demuestra Guirad (1975: 18), en el sistema de los valores corteses. El espíritu es cortés y está investido con todos los valores de la cortesía: nobleza, generosidad, etc., frente a lo que de "bajo" y "grosero" supone el cuerpo. El ideal cristiano es liberar al alma, invisible, del cuerpo que la tiene aprisionada, y que la ata a la tierra impidiéndole elevarse al cielo. El ideal cortés pretende refinar al ser social con el fin de eliminar de él todo vestigio de grosería que le impediría asumir su lugar y su función en la sociedad. La ideología cristiana exige el respeto de una gradación de valores también lingüísticos que sitúa en lo más bajo de la escala todos los términos "intocables".
La etimología de obsceno es probablemente (Huston 1980: 39) obscena, lo que no puede ser puesto en escena. Así como la característica esencial del tabú es la prohibición de realizar algo, la principal característica de la obscenidad es la realización de algo que está prohibido (cf.Evans-Pritchard 1971: 85). Distingueremos entre obscenidad y taco, es decir palabrota o palabra malsonante. La obscenidad designa lo prohibido (objeto o palabra) (cf.función referencial), la palabra malsonante es lo prohibido (cf.función expresiva, v. Jakobson) (Huston 1980: 40). En efecto, "joder" designaría groseramente, obscenamente, el acto sexual, en tanto que como palabrota interjectiva es utilizada en diversas situaciones como reacción del locutor L (enfado, sorpresa, etc.) no necesariamente contra un alocutario A (e.g.interjección proferida por L al golpearse una parte del cuerpo en un descuido). Entre las dos utilizaciones de esta palabra se produce un proceso de desemantización puesto que, aunque la palabrota sí tenga sentido, éste, de alguna manera es "olvidado". Un taco se define tanto por su contenido como por su uso vulgar. Pero lavulgaridad es una noción puramente social, incluso etimológicamente, como sinónimo de popular, inculto, frente a una clase social elitista que detenta el poder económico y cultural. Las características esenciales de la expresividad popular/vulgar son: la concretización de lo abstracto, la degradación de los valores estéticos, morales, afectivos, el sarcasmo y la ironía, y se define por medio de dos rasgos complementarios, la intensidad y la afectividad, en tanto que la intensidad de la expresión está ligada a valores afectivos, "la vision populaire ne distingue pas l’objet des réactions affectives qu’il suscite." (Guiraud 1973: 84). En toda forma lingüística popular se encuentra una expresividad hipertrofiada
ceci par l’absence d’une éducation qui inhibe, ailleurs, l’étalage de nos sentiment et de nos émotions; faute, d’autre part, d’une instruction qui nous impose les contraintes d’un langage appris et dont les règles se sont définies par des emplois purements cognitifs et logiques. (Guiraud1956: 41)
La mentalidad del pueblo se asoma sin cesar a la superficie de su expresión, y sus palabras reflejan su visión del mundo. Esta especie de ingenuidad del lenguaje popular constituye su originalidad. En lo que se refiere a la concretización del léxico, nada es menos "natural" que la capacidad de abstracción; el lenguaje popular es "materialista" ya que las palabras nacen de nuestra experiencia, se apoyan en la realidad inmediata, y sobre todo en el lenguaje del cuerpo, el vocabulario de las emociones está ligado a los sentidos y a los órganos que le transmiten esas emociones - es el cuerpo (y no el alma) el centro de los sentimientos, de las emociones y de las pasiones-. En lo que concierne a la degradación de los valores, el lenguaje popular, como reflejo de los sentimientos primarios, posee un rico vocabulario para expresar las ideas más "bajas" e "interesadas": "le peuple répugne à exprimer et à montrer des sentiments désintéressés" (Guiraud 1956: 44). A la degradación de los valores sentimentales corresponde la de los valores estéticos, y el lenguaje traduce las condiciones de existencia del pueblo: lenguaje de la inseguridad y de la pobreza. Esta es una de las razones de la obscenidad de este lenguaje: las condiciones de vida de una sensibilidad hundida en la materia. Finalmente, el sarcasmo y la ironía: el desprecio y el odio son una rica fuente creativa. El lenguaje, que actúa como compensación de males, libera por medio de la exteriorización de la irrespetuosidad. El pueblo tiene una visión cómica del mundo, sobre todo por su incapacidad de abstraer, de ponerse en el lugar de los demás y de comprender. El desprecio ayuda a afirmar la propia seguridad.
 Volviendo a la noción de obsceno, convendrá tener en cuenta que obscenidad y vulgaridad y grosería no pueden confundirse, aunque la obscenidad constituya una fuente inagotable para la creación del lenguaje popular y de las palabras malsonantes. Lo vulgar, se opone a lo cortés, lo educado. El vocabulario de la cortesía opone lo grosero a lo refinado, y en él no tiene cabida la alusión al cuerpo y a sus funciones. La grosería será tanto más evidente cuanto más se acerque al vocabulario popular, pero como no se pueden evitar ciertas referencias necesarias surgen los eufemismos (etimológicamente "el buen lenguaje") cuya función es neutralizar las connotaciones desagradables o censuradas por el "buen gusto" y el "decoro". El eufemismo pretende extirpar del lenguaje las "impurezas" con el fin de alejarlo al máximo de lo "natural". "L’euphémisme est au mot obscène ce qu’est l’érotisme à la pornographie." (Huston 1980: 71). Ya decía Platón en su obra Cratilo que los hombres recubrieron los nombres primitivos con una capa espesa con el fin de conferirles grandilocuencia. El uso de las palabras malsonantes pretende desvalorizar aquello de lo que se habla. Esta desvalorización puede ser más o menos objetiva, pero normalmente supone una actitud afectiva de L: el taco es su manera de expresar el desagrado, el desprecio, la hostilidad, etc. Por este motivo la mayor parte de los tacos son injurias, y vice versa. Hay un gran número de zonas tangenciales entre la obscenidad y la blasfemia, buena prueba de ello es su unión en ciertas locuciones malsonantes (e.g. "bordel de dieu").
La injuria proviene del latín injuria, "injusticia" , y expresa menos una idea que un sentimiento, acto que confunde el decir con el hacer. Este acto verbal enérgico proclama el no-valor del objeto y, por este mismo mecanismo, afirma el propio valor de L como expresión de una voluntad de poder, pero ineficaz e insatisfecha, según Guiraud (1975: 119). Es el producto de una frustración y de una impotencia. De una inseguridad, de una angustia, de un sentimiento de inferioridad, y que el acto verbal intenta compensar substituyéndose a la agresión física. Utiliza para ello un lenguaje vulgar y "materialista" - unido a la materia - que se "escapa": "tout se passe comme si ces éjaculations étaient en effet le degré zéro de la parole, plus proches du réflexe que de la réflexion." (Huston 1980: 108)
Pariente de la injuria, lo que en francés se denomina juron carece en español de denominación específica. Los diccionarios nos dan como traducción taco (Gran Diccionario Larousse, s.v.) pero el juron es un vocablo más específico. Este tipo de insulto es una exclamación constituida por palabras que se relacionan con alguna idea de santidad mezclada con algo profano. Presenta la forma de interjección, exclamación desvalorizante y grosera.
En su forma negativa, la oración se torna en imprecación (del latín precari, prier, rezar, orar ). Execración e imprecación suponen una llamada a la divinidad con el fin de que colme de males al objeto de nuestra ira; entre una forma y otra es simplemente una cuestión de grado: la execración es más fuerte que la imprecación. Esta última es plegaria a la divinidad para que vuelque los males en la cabeza de alguien, en tanto que la execración deniega al destinatario la posibilidad de gozar de los sacramentos. Con todos estos vocablos, L expresa sentimientos negativos muy violentos. Por este motivo el juron es - como su pariente la injuria - grosero, en tanto que la grosería es la manera más efizaz y espontánea de desvalorizar.
2. La (des)cortesía verbal
Una vez establecidas algunas distinciones entre diferentes tipos de actos verbales que implican una actitud negativa de L hacia A, intentaremos ubicarlos en el marco de la (des)cortesía verbal.
 La cortesía se entiende como un conjunto de normas sociales que regulan el comportamiento de sus miembros adecuado a cada circunstancia. Por lo cual, lo que se ajusta a la normas es considerado cortés, en tanto que lo que no se ajusta es sancionado como descortés. Pero la frontera entre el comportamiento cortés y el descortés es en ocasiones fluctuante, y los individuos sociales no siempre utilizan el lenguaje que "se supone" que les correspondería en cada ocasión: 
Si la politesse se perd, si la grossièreté se généralise et remonte des bas-fonds vers des classes relativement plus élevées de la société c’est dans la mesure où la démocratie soumet ces classes à des contraintes et à des aliénations que l’histoire leur avait jusqu’ici épargnées. (Guiraud 1975: 121)
La cortesía es una cuestión de adecuación social, "un comportamiento correcto es consecuencia del dominio de los principios básicos y los parámetros de categorización social que operan en una cultura." (Escandell 1998: 19-20). Al ser una forma de seguimiento de las convenciones establecidas, el enunciado ajustado a ellas se presenta como no-marcado, y es precisamente el que se desvía de ellas el que capta la atención por su "anormalidad". La cortesía verbal será entendida en sentido amplio puesto que el término recubre un campo semántico extenso, desde las normas lingüísticas más elementales de urbanidad hasta la deferencia, tipo particular de cortesía cuya característica esencial es la de reflejar la jerarquía de los participantes, y manifiesta una subordinación más o menos simbólica. Los recursos lingüísticos de la deferencia están más codificados que los de la cortesía. La forma más elemental de la interrelación cortesía / formas lingüísticas es la que se refiere a las formas de tratamiento o deícticos sociales. Las sociedades clasifican a sus miembros en estamentos, y la clasificación que recibe un miembro depende de dos tipos de rasgos: sus características macrosociales - que corresponden a sus características individuales: sexo, edad, posición familiar, etc., y a sus propiedades adquiridas: rango, título, posición social, etc. - y su actuación individual. A partir de esta clasificación, cada cual debe tratar a los demás de acuerdo con la posición que ocupa dentro de la escala social, y esta actuación no puede cambiarse mientras no se den las condiciones necesarias, por lo que toda modificación no justificada tendría inmediatas consecuencias sociales.
La descortesía es una violación del contrato conversacional (Fraser,B.-Nolen,W. 1981) basado en los derechos y obligaciones que los interlocutores se conceden mutuamente. Los actos descorteses prototípicos son los que denotan un estado psicológico negativo de L respecto de A. Kasper (1990) establece la distinción entre descortesía no intencionada y descortesía intencionada. Dentro de la segunda establece tres tipologías: la que se debe a la falta de control de las emociones, es decir, la expresión incontrololada de alegría o enfado, que puede ser percibida por el entorno como descortesía; la estratégica - que se corresponde con el comportamiento no cortés según Lakoff (1989) - utilizada cuando la aplicación de las reglas de cortesía no son esperadas; la irónica, que puede considerarse como un subtipo de rudeza estratégica al ser deliberada y tener un objetivo determinado.
Cuando L comete un acto verbal descortés agrede la imagen de A. Esta noción de imagen como categoría pragmalingüística procede de Brown y Levinson (1978) que se inspiraron en los trabajos de Goffman (1967). El término - que en español se traduce por imagen - se emplea en sentido metafórico refiriéndose a la personalidad del hombre como miembro de la sociedad de la que forma parte, y en la que pretende tener y conservar un prestigio, una imagen pública, actitud que está ligada a la cortesía en tanto que de la necesidad de salvaguardar esta imagen pública se derivan todas las estrategias de cortesía. Los individuos saben que esta imagen es vulnerable, y Brown y Levinson llegan a la conclusión de que la casi totalidad de los actos verbales dañan la imagen positiva o negativa propia y ajena. La imagen negativa - correspondiente al término de Goffman territorios del yo (corporal, espacial o temporal, bienes materiales y cognitivos) - es la necesidad del individuo de que sus acciones no se vean impedidas o entorpecidas por los demás, de tener libertad de acción, de dominar el propio territorio. La imagen positiva es la necesidad del individuo de que sus actos sean compartidos y aprobados por el entorno, de ser apreciado por demás, corresponde al narcisismo o conjunto de imagenes valorizantes que los interlocutores construyen e intentan imponer de ellos mismos en las interacciones verbales. Ahora bien salvaguardar la propia imagen o la imagen ajena resulta imposible en todos los casos de interacción porque existen multitud de actos verbales cuyo contenido proposicional puede mermar la imagen (FTA Face Threatening Acts, ACI Actos Contra la Imagen) creando conflictos de intereses. La cortesía está ahí para suavizar el potencial amenazador de estos ACIs que pueden afectar a la imagen positiva o negativa de L y/o de A (e.g. una órden y un insulto merman la imagen negativa y positiva de A respectivamente, mientras que el agradecimiento y la disculpa merman las de L). Así pues habrá actos que amenazan la imagen negativa de L (e.g.ofrecimiento), actos que amenazan la imagen poitiva de L (e.g. excusa), actos que amenazan la imagen negativa de A (e.g.órden, consejo), y actos que amenazan la imagen positiva de A (e.g.insulto, burla). Cuando L produce un ACI, puede hacerlo abiertamente (on record según la terminología anglosajona) o veladamente (off record). Si decide realizarlo de manera explícita, podrá optar por compensarlo por medio de una acción reparadora (con cortesía positiva - produccionista, realizando FFA Face Flattering Acts para la imagen positiva o negativa de A - o negativa - abstencionista y compensatoria, evitando ACIs o suavizándolos por medio de softeners o suavizadores, que pueden ser substitutivos o acompañadores), o no compensarlo. Realizar un ACI abiertamente significará seguir las máximas del Principio de Cooperación  (Grice 1975) (cantidad, cualidad, relación, manera) siendo directo, claro y conciso. 
3. Análisis del corpus
La anterior introducción terminológica nos va a permitir organizar el corpus de ACIs tomado de C.Bretécher. Entre paréntesis figura la identificación de L y de A, y la página del texto, que se corresponde en todos los casos con la traducción.
Iniciaremos el análisis con la expresión más simple de la injuria: el insulto.
- Salut Rodrigo, vieille chose blette (Thérèse - Rodrigo: 7)
- ¡hola, Rodrigo, viejo chocho!
La enemistad manifiesta de Teresa de Jesús hacia Rodrigo, esposo de su amiga, queda evidenciada en el saludo aderezado con insulto que le dirije nada más encontrarse frente a él. "blet,ette" se aplica a aquello que está caduco, viejo, pasado, de aspecto amarillento. La traducción "chocho" restituye perfectamente este sentido. Teresa, con este improperio, se sitúa por encima de su interlocutor, al considerar que sus características macrosociales le "permiten" denigrarle, utilizando una estrategia de ataque que prepara el terreno para acometer el propósito de su viaje, pedirle dinero para sus obras. Con el insulto produce un ACI contra la imagen positiva de A (narcisismo), con la exigencia de dinero producirá un ACI contra la imagen negativa de A (territorio, bienes materiales).
Hemos comentado más arriba la distinción entre obscenidad - función referencial - y palabra malsonante - función expresiva. Una misma palabra podrá tener por lo tanto dos utilizaciones. En el ejemplo siguiente se aprecia el proceso de desemantización en las perífrasis de ambas lenguas ("faire chier / dar el coñazo"):
- on n’a pas de vies tellement marrantes, alors si on peut même plus faire chier (duègnes à Thérèse: 7)
-¡nuestra vida no es nada divertida, y encima ni siquiera podemos dar el coñazo!
Hemos puesto en evidencia la oposición vulgar / refinado especialmente en las alusiones al cuerpo y sus funciones. La amiga de Teresa de Jesús, perteneciente a la nobleza, hace una alusión grosera a su cuerpo (debido a su permanente estado de gestación) por medio de una comparación intensiva, y dicha referencia será reprendida por sus damas de compañía:
- oh je suis sûre que la chair peut être enrichissante dans un autre contexte mais évidemment maintenant j’ai le vagin comme la nef de la cathédrale de Tolède (Prouhèze: 6)
- (...) lo cierto es que ahora tengo el coño como el pórtico de la catedral de Toledo.
- une dame du gratin ne cause pas de son vagin (duègnes : 6)
- una dama de la aristocracia no menciona el coño
Las damas de compañía reprochan a su señora que mencione explícitamente esa parte de su cuerpo: si es necesario mencionarla se debería recurrir a un eufemismo para neutralizar la connotación desagradable censurada por el decoro. El ejemplo que aportamos muestra además un problema añadido: la traducción sustituye el término perteneciente a la denominación científica "vagin" por otro tomado del nivel de lengua popular. Lo cierto es que si las damas de compañía del texto original reprochan la utilización del término científico, la reprobación se haría mucho más enérgica por el empleo de un término tan vulgar en la lengua de llegada.
En la introducción se ha visto que lo que en francés se denomina juron corresponde a una exclamación desvalorizante y grosera lanzada contra A, en la que se produce una combinación de lo religioso y lo profano. El hermano León inicia el exorcismo a una de las hermanas del convento de la siguiente manera:
- esprit infernal, sors de ce sac de lard (frère Léon - soeur Boulette Marie: 44)
- ¡espíritu infernal, sal de esta bola de grasa!
El fenómeno lingüístico de la imprecación nos aparece en el corpus bajo la forma de auto-imprecación: L profiere una maldición por medio de la cual se desea a sí misma un mal. Este deseo supone una agresión contra la propia imagen positiva por ser una admisión de culpa, y por tanto una auto-humillación.
- j’ai été infecte avec elle, ce serait pain bénit si j’avais une bonne migraine expiatoire (Thérèse - Prouhèze: 12)
- he estado muy desagradable con ella. Sería pan bendito si me viniera ahora une buena migraña expiatoria
La blasfemia, la palabra injuriosa contra Dios o las personas o cosas sagradas se ve reflejada en los dos ejemplos siguientes:
- sauter Jean de la Croix ... quelle idée ... ça me dépasse ... un crevasson pareil ... c’est dingue! (Thérèse - dos hermanas: 14)
- tirarse a J .. qué idea... me sorprende ... un debilidad semejante ...¡qué gilipollada!
- avec toutes ces tarées qui volent partout on ne sait plus si c’est du lard ou du cochon (trabajadores de la construcción: 22)
- con todas esas taradas volando por ahí, ya no sabe uno si es carne o pescado
En el primero de ellos, Teresa de Jesús se refiere con ostensible desprecio a Juan de la Cruz tratándolo de "crevasson". De nuevo Teresa se considera por encima de los demás también en el medio religioso, lo que le permitirá posteriormente llamar la atención al sacerdote. El comentario descalificador de L es tanto más "ofensivo" en tanto que su asombro no procede de encontrarle en actitud comprometida con una mujer, sino de su incredulidad frente a la posibilidad de poder hallarle en tal actitud: se trata de un ACI contra la imagen positiva de A.
En el segundo ejemplo, unos albañiles comentan entre ellos la asombrosa levitación de Teresa de Jesús mientras discute con el constructor del convento. Descalifican a Teresa adoptando una actitud escéptica. De nuevo un ACI contra la imagen positiva de A porque desconfían ante la avalancha de manifestaciones místicas de la época:
- tu dois admettre qu’un esprit non averti peut ne plus savoir à quel saint se vouer (Jean de la Croix - Thérèse: 15)
- debes admitir que pronto un simple mortal no sabrá de qué santo ser devoto
 
- continue à pondre juqu’au jugement dernier, tu as ma bénédiction, salut! (Thérèse - Prouhèze: 12)
- a tu semental y continúa así hasta el juicio final, te doy mi bendición. Adiós
En este acto verbal de descorteía intencionada, Teresa de Jesús con evidente pérdida de control de sus emociones, instiga a su amiga a seguir concibiendo hijos de su marido Rodrigo, y con la autoridad que le concede su jerarquía eclesiástica se despide de ella irónicamente - en tanto que no comparte su actuación - dándole su bendición. Se trata de un insulto injurioso - asimilación a la procreación animal con la utilización del verbo "pondre" con utilización de forma imperativa reforzada por un plazo temporal indefinido con alusión religiosa - que ataca a la imagen negativa de A (se inmiscuye en su territorio privado), y a la positiva (desprecio, crítica, desaprobación, insulto, etc.).
- n’en fais pas trop tout de même avec ton fiancé / il y aura toujours des primaires de mauvaise foi pour voir du sexe là dessous (Jean de la Croix: 16)
- de todos modos no te pases con tu novio / siempre habrá primarios de mala fe que vean sexo en eso
Hemos visto al inicio de nuestra introducción que para la doctrina católica la palabra pecaminosa sería una etapa intermedia entre el mal pensamiento y la acción, pero que el "mal pensamiento" es ya en sí mismo un pecado. Juan de la Cruz hace referencia en esta advertencia a Teresa de Jesús a cierto tipo de interpretaciones que se han hecho de sus escritos. Con ello adopta una actitud de superioridad agrediendo la imagen negativa de A (advertencia, sugerencia, consejo)
- notez les petites, notez! et offrons ça aux âmes du purgatoire, elles vont se régaler (Thérèse - hermanas: 22)
- apuntad, hijitas, apuntad ... y ofrezcámoselo a las ánimas del purgatorio, estarán encantadas
Teresa de Jesús dice a las hermanas del convento que anoten los detalles de la mala ejecución en las instalaciones del nuevo convento. La combinación de lo profano y lo divino es patente en esta intervención de la santa.
- (Il faut que je note cette impression ...)(Thérèse: 11)
- oui note! ..., la chrétienté a soif de détails (Prouhèze 11)
- (Tengo que anotar esta impresión ... )
- eso es, apunta, la cristiandad está sedienta de detalles
Teresa, tras salir de un estado de éxtasis, decide anotar la experiencia, por lo cual su amiga, con evidente ironía, la incita a hacerlo. En esta ocasión Prouhèze se sitúa - por esta actitud irónica - en posición de superioridad, y realiza un ataque a la imagen negativa de Teresa (sugerencia, consejo). Al mismo tiempo, este acto verbal supone en cierto modo una agresión a los lectores de escritos religiosos de la cristiandad.
4. Algunas conclusiones al análisis
Los textos del cómic analizado están repletos de expresividad popular/vulgar cuyo fin es la degradación de ciertos valores morales y religiosos por medio de la ironía y del sarcasmo. Los interactantes se agreden sin cesar y sin piedad, pero el punto de mira de dichas agresiones hay que buscarlo tal vez en la verdadera intención enunciativa de este texto: el enunciador - la creadora del cómic - pretende la desmitificación de lo pintoresco, de lo extravagnte y de lo estrafalario que envuelve la biografía del personaje de Teresa de Jesús. No creemos por lo tanto que se haya pretendido atacar a dicha figura de la religión católica. Los personajes del cómic se burlan unos de otros utilizando los recursos que les brinda el uso descortés del lenguaje, y en el análisis de la descortesía intencionada procedente de los actos verbales seleccionados, comprobamos la ausencia total del fenómeno lingüístico de la deferencia que cabría esperar debido a las características macrosociales de los interactantes. Los actos verbales descorteses han sido en unas ocasiones fruto de la falta de control de las emociones, y en otras proceden de lo que se denomina rudeza estratégica que utiliza, como hemos visto, el recurso de la burla o de la ironía o sarcasmo. Dichos actos verbales producen agresiones a la imagen positiva o negativa de A, agresiones que nos hacen cómplices de la burla.
Sais-tu ce qu’est le rire? (...) C’est l’erreur de Dieu. En créant l’homme afin de le soumettre à ses desseins, il lui octroya par mégarde la faculté de rire. Il ignorait que plus tard ce ver de terre s’en servirait comme moyen de vengeance. Lorsqu’il s’en rendit compte il était déjà trop tard. Dieu n’y pouvait rien. Trop tard pour ôter à l’homme ce pouvoir. (E.Weisel, cité par Sarrazin 1991: 7)
[1] Este trabajo se encuadra en el Proyecto de Investigación PB98-1062-C04-03 "Coherencia textual, construcción del sentido, temporalifdad y ambigüedad en contraste (francés-español)". Ministerio de Educación y Ciencia. Dirección General de Enseñanza Superior e Investigación Científica.

 

P.-S.

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