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La Ética del Defensor Público como Funcionario Judicial

"Quien pierde la Honestidad, ya no tiene nada más que perder"

Alan Edgardo Argeñal Pinto

Honduras



LA ÉTICA DE LOS DEFENSORES PÚBLICOS COMO FUNCIONARIOS JUDICIALES

“Quien pierde la honestidad, ya no tiene nada mas que perder”

POR: ALAN EDGARDO ARGEÑAL PINTO

Todo Funcionario Judicial debe ejercer su cargo con dignidad, eficiencia, imparcialidad y independencia, el Defensor Publico debe velar y respetar los derechos y libertades fundamentales establecidas en nuestra Constitución de la Republica y los tratados internacionales, se debe contar con un defensor publico que posea una visión pronta y efectiva aplicación del proceso penal por medio de un juicio justo, si bien ejercemos una defensa técnica ceñida por la transparencia y la moral como requisitos de convivencia social, evitando los defensores de los imputados cometer atrocidades como cobros indebidos, regalías, engaños o falsas promesas que no podemos cumplir es necesario acotar que solo el imputado tiene derecho a mentir.
El Defensor Publico se debe al integro respeto de los principios que atañan a su función judicial. La gratuidad, colaborar con el sistema penal de manera gratuita sin esperar nada a cambio de personas desposeídas económicamente y que no cuentan con servicios de representación legal. La lealtad judicial y personal, acordémonos que debemos evitar los fraudes judiciales, las negociaciones detrás de la transparencia, la lealtad a los intervinientes debiendo informar, asistiendo, y representado dignamente en favor de los imputado. La honrada defensa, violentada este derecho constitucional por el arcaico sistema inquisitivo, en el cual se juzgaban enormes expedientes y no personas, sin la posibilidad de una honrada defensa acorde a cada situación teniendo como culpable y vulnerando la inocencia. Vigilante Judicial, ahora debe existir un compromiso invaluable del defensor publico en ser un vigilante judicial del proceso y de las actuaciones judiciales, para que se conceda un debido proceso, y poder obtener aquellos elementos probatorios los cuales nos permitan sustentar en juicio; La obligatoriedad, la contempla nuestro código procesal penal al expresar que la asistencia técnica debe ejercitarse en el mismo momento que una persona es detenida como participe de un delito hasta que cesan sus efectos penales, todas las instituciones publicas o privadas deben brindar información o colaboración solicitada. El legislador esta convencido que el fortalecimiento de las garantías procesales permite un equilibrio procesal de las partes. La imparcialidad, abstenerse de toda conducta contraria a la seriedad y decoro en las actuaciones que por mandato constitucional le son conferidas como defensor publico debe actuar con prudencia siendo imparcial en relación a los intervinientes del proceso. Diligencia judicial, implica celeridad en el proceso penal evitando los retardos innecesarios, cuidando que se ejecuten las etapas del juicio dentro de los plazos o términos legales; es decir sin dilataciones procesales que obstruyan el debido proceso. Respeto funcional, consiste en dirigirse ante los tribunales de justicia, las partes y sus apoderado legales con el respeto y consideración debidos, absteniéndose de lesionar dignidades. Raciocinio judicial, relacionado con las valoraciones de criterios, en el cual el defensor publico como funcionario judicial hace juicios de valor jurídico ya sea interpretando, revocando, modificando expedientes y otras diligencias procesales, este principio proviene del acervo jurídico ligado al saber razonar, se vuelve el principal principio que si no se cuenta con raciocinio judicial difícilmente se podrá tener éxito.
En el curso de formación para defensores públicos impartido por facilitadores que trasmitieron vivencias y experiencias en el nuevo sistema acusatorio. En el día de inauguración del evento honro con su presencia la Abogada VILMA CECILIA MORALES MONTALVAN, en calidad de Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, quien nos expreso “Es lamentable lo que sucede en un minúsculo sector de la defensa publica, porque no son todos, pero hay operadores de justicia que cobran sus servicios profesionales, a parte de su salario que devengan como funcionarios judiciales, se necesita hacer las investigaciones pertinentes, es difícil ser responsabilizado por actos cometidos por otras personas, se vuelve difícil de poder asimilar”. Concluía mencionando a un autor norteamericano quien manifestó las siguientes palabras: “Quien pierde la honestidad ya no tiene nada mas que perder”.
La Honorable Presidente de la Corte Suprema de Justicia, la Directora Nacional de la Defensa Publica, que tiene a bien presidir la Abogada PAULINA PÉREZ DE LICONA, juntas han concentrado sus mayores esfuerzos en combatir la corrupción proveniente de la falta de ética y honradez de sus funcionarios.
No se puede permitir mas atrocidades relacionadas con nuestras funciones encomendadas, todos aquellos que se encuentren involucrados en actos de corrupción que atentan contra la Institución Judicial, o bien con el decoro y las buenas costumbres, deben ser inmediatamente separados de sus cargos; la ética no viene incluida en el titulo profesional, en un recipiente de perfume, en el mejor traje que se puede lucir, ni en reuniones de alta sociedad, sino es comportarse dentro de las normas que se establecen en los principios de la decencia, honestidad, y moralidad.
La labor del defensor público no es fácil por la razón que los familiares no ejercen la defensa técnica material, pero en nuestras manos se encuentran la libertad de los imputados, garantizarle el respeto íntegro de sus derechos y garantías procesales. Muchas veces me ha tocado encerrarme solo en mi despacho con tristeza y nostalgia por decisiones jurisdiccionales que a mi parecer no son conformes a derecho, o bien porque las cosas no salen como uno las tiene previstas, los defensores públicos debemos estar preparados cada día.
Convencido que la credibilidad de la Corte Suprema de Justicia y la Dirección Nacional de la Defensa Publica, no solo le corresponde a sus titulares, sino a todos sus empleados obligados a prestar nuestros servicios judiciales, con esfuerzo y capacidad para resplandecer desde nuestras trincheras aquellos ataques mal fundados ya que muchas veces no nos prestamos a caprichos, manipulaciones, insinuaciones de ningún tipo.
Para sugerencias y comentarios a este artículo, mi correo electrónico es: alaneap1977®yahoo.com. o bien a nuestra página:
www.mundoculturalhispano.com
Gracias.

Este artículo tiene © del autor.

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