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Selección de poemas de Xenia Mora

Xenia Mora Rucabado

Argentina



ÚLTIMO HÁLITO
 
La infinitud del universo me acompaña:
aunque sienta  esquirlas en mi cosmos,
  mi verso aletee  ya sin voz
 y mis cantos sean gemidos de gorrión
resistiré el hielo del silencio.
 
La infinitud del universo me acompaña:
aunque me zambulla el dolor hasta los huesos
 y el espejo de la vida me deje sin rostro
 sin el manantial de una mano amiga   
 resucitaré las hojas muertas.
 
 
Caminaré y caminaré hasta que salga el sol:
aunque sienta mis huellas en un hálito
y un cabestrillo sostenga mi cuerpo
aun así me mantendré de pié    
   porque estaré  arrullando a mis pájaros
 

 

AUSENCIA

 Cuando el arenal
 con la tenacidad de sus  ojos
 se duela en mutación
 por tanta arena de olvido
 rozará el recuerdo de sus dunas.
 
 Y cuando empiece el implacable viento
 con el sonido del llanto en los cristales
 y se anuncie el mar en retirada,
 estallarán en un desgarro
 las rutilantes olas de días caminados.
 
 Muy pronto el tímido rocío
 yacerá inerte agridulce de lluvia
 e irá marcando sus huellas en la arena
 del verano en  ausencia.

 


NOSTALGIA


Lejos de mis ojos
cerca del río de mis venas
siempre estás.

En esta noche eterna
envuelta en penumbra
extraño tu luz.

Un mate compartido
bajo una lámpara
testigo risueño.

Piel alborozada
detalles imborrables
perpetua memoria.

Digo una oración
con este pobre poema
para que no me duelas tanto.

 

ARRECIRSE A LOS HARAPOS DE LA NADA

Arrecirse a los harapos de la nada: 
es sentir el ahogo del abandono,
después de una fiesta de constelaciones
que entonaban himnos con tu piel.
 
Arrecirse a  los harapos de la nada:
es sumergirse en la lluvia de los ojos,
que en arpegios silentes hacen crujir
la música inconclusa del ayer.
 
Arrecirse a los harapos de la nada:
es quedarse sola  en un andén,
con una maleta repleta de recuerdos
que pesan como roca de melancolía.
 
Arrecirse a los harapos de la nada:
es haber entregado la sangre en cada latido,
sentir el látigo de la indiferencia
y quedarse aterida con el cuerpo exánime.
 

 

ESPEJO INTERIOR
 
Cuando el firmamento de mi espejo
me devuelva la imagen
de mis ojos inmersos en el mar,
donde soy gaviota de mi destino
con  voz de versos al aire
mensajera de mi música interior.
 
Dejaré volar las últimas hojas
de este gélido otoño
y de las ventanas de mi ser
colmadas de rocío
brotará una rosa y un jazmín.
 
Recorreré mi horizonte,
pradera fértil
edén de fruta exótica.
Bucearé en  mi océano,
transparente nácar
con mi espíritu al viento.

 

ÁNGEL CAÍDO

 ¡Qué ilusión traía!
 Tomó de equipaje su alma.
 Remontó el vuelo de pájaro,
 siguió las huellas de sus cantos.
 No importaba nada.
 Rodaron los tules del pudor
 en el clamor de sus ansias.
 y fundieron sus almas en una.

 ¡ Qué ilusión traía !
 iba en busca de sus brazos,
 mil espadas estrujaron sus huesos.
 Ella ya lo sabía.
 No importaba nada.
 Encontró por fin a su amado.
 Sólo anhelaba beber el dulzor de sus ojos,
 aunque en ello se le fuera la vida.

 

LA MUERTE DE LA ROSA CARMESÍ
 
 
Guarecida de la intemperie
de unas manos frías,
la rosa habita
la calidez del recuerdo.
 
Si intento acariciarla
sus pétalos anemia crujen,
sin los besos
de su sol ausente.
 
Si intento darle cobijo
se le desgranan lágrimas,
de pretéritos setiembres
de amante carmesí.
 
Hoy intenta sola la rosa
poder sobrevivir,
pero le  recorre el frío
la médula de su espina
y con su corola sangrante  
junta uno por uno
sus pétalos ya marchitos
 y me suplica la deje
porque le duele morir.
 

POEMA INCONCLUSO
 
Voy a contramano
llevo sueños con alas
me apresuro a buscarlos
en mi cartera que late.
 
Tengo un libro sin leer,
allí duerme la distancia
mi primera rosa roja
y un poema inconcluso
por no hallar las palabras
que se quedaron atrapadas
detrás de una lágrima....

 


MUY LEJOS

 Muy lejos:

de donde sale el sol,

en espera de azahares,

con la lluvia sobre mi ser,

y mi mar de ensueños.

 

Muy lejos:

donde nadie me ve,

sola en mi ansiedad,

crece mi luz,

desde hace ya tiempo.

 

Muy lejos:

Donde tengo zonas prohibidas

de mi sangrante viña,

voy llenando los barriles

del silencio en calma.

 

 Muy lejos:

donde un bello relámpago

enciende el tiempo de amar,

allí brotan mis lágrimas

  de tanto extrañar amando.     

 

 

TRISTEZA
 
 Oculta la tristeza en las pestañas
 permanece una lágrima dormida.
 
 Ya qué importa si la aurora renace
 y  las estrellas titilan melodías
 cuando un huracán estremece
 los cimientos de la casa
 y la nostalgia agrita las paredes
 como testimonio implacable del tiempo
 que arremolina en la memoria

 los afectos que no están.
 Película cruenta que se repite sin cesar
 con el dolor desnudo hasta los huesos.
 
 Oculta la tristeza en las pestañas
 permanece ya la lágrima diurna.

 

JAZMINES AZULES

Sentía el perfume
a jazmines azules
cuando dibujabas jardines
de versos en flor.

¿Dónde estás alma mía?
¿ En qué jardín te quedaste?
¿Dónde están tus manos
de ternuras y pinceles?

Extraño tu verbo dibujando
por los contornos de mi alma,
que solo tú
de memoria conocías.

¿ Donde están los latidos
de tus versos
de azahares y lirios,
de trabajo y jornal?.

Llegué a destiempo
a tu verbo y a tu signo.
Solo necesito el perfume
de mis jazmines azules.

 

CUANDO EL ALMA LLORA

 La tenue luz de la lámpara

enciende  soles

que dibuja dos siluetas

danzando en la casa.

Ríen los ojos y se abrazan 

y el presentimiento llora.

 

La sombra de la noche

aúlla dos  destinos

retumba el latido

desde la piel del  silencio.

 

Me crecieron raíces

que se afierran a tu tierra,

aunque van sangrando

la pronta ausencia.

 

La savia  de mis venas

entrelazadas a ti,

no puede detener el tiempo

de los miedos

y se avecina la sequía

del jardín nocturno.

 

Aunque yo sea agua

y mis ojos rieguen cada pétalo

se consume la lámpara

y   tengo que partir.

 

  MELANCOLÍA
 
Tarde suspendida
quimera de versos,

el silencio en un sillón

reclina los latidos.

 

Escucha una música lejana

lee los mismos versos,

en este invierno sin tiempo

donde viaja algo de ella.

 

Flor de canela en el exilio

teje  retazos de melancolía

y  los ojos escriben lágrimas

en una canción  de amor.

 

NAVEGAN MIS OJOS

 Navegan mis ojos entre

 acrisolados colores.

Los veo tan distantes ,

tanto destello estruja mi sentir.

Cómo olvidar  las desvalidas hojas

de este otoño de añoranzas.

Quisiera subirme al velero de la vida,

en eterna primavera,

y navegar por la deliciosa alegría

de danzar y danzar.

Afianzaría mi existencia

 rumbo al infinito de paz

y así emergería fortalecida ,

 con mi alma entre las manos.

 

EQUILIBRISTA DEL SENTIMIENTO

Equilibrista de tu nostalgia y tu alegría,

entrelazas las mareas y la calma

en la espera de llegar a tu puerto

y nutrirte de arpegios en conciertos.

 

Separas el cuerpo del dolor de distancia:  palmeras, ríos

 y tardes con paredes vestidas de esmeraldas.

Separas de tu mente el  ansia y el lamento,

aunque insistan en las rutas de tu memoria.

 

Adormeces en el crepúsculo la espera del alma,

mientras sueñas con el albur de chapotear descalza,

Sueñas con aquella lluvia y con recostarte sobre la hierba.

Así atizas tu sueño día a día e ilumina tus ojos una sonrisa.

 

DOS NOMBRES

            Al llevar nuestros nombres
            en comunión de infinitud,
            de amar porque sí, inocentemente,
            solamente amar sin esperar,
            con las manos cristalinas
            y los pies caminando la hierba;
            sentiremos que somos un solo espejo.
            
            Al llevar nuestros nombres
            con ojos que contemplan
            el sonido de la misma música,
            extenderemos nuestros brazos
            a la voz que nos palpita
            en nuestros ojos de armonías.
            Así, solo así, será un brillo de perlas
            aquella  lágrima de luna.

 


 
PARA SIEMPRE 

Dedicado a la memoria de mi hermano Alfonso.


Escribo a solas,                 
te busco y ya no estás,                 
el silencio me apabulla.                 
Los surcos de la noche
se dibujan en la ventana
en el encuentro
de ausencias amadas.
 
Pasean mi mente
tu risa lejana,
travesuras compartidas...
nuestros códigos de hermanos.
 
Se me estruja el corazón,
hay un dolor calmo,
una tristeza vaga..
 
Solo necesito mi alma
y   dos alas    para ir
a encontrarte......para siempre...

 

VIAJE DEL ALMA    

(Dedicado a la memoria de la madre de mi querida amiga Myrna Vargaz de Agurto)
                                        

El dolor del silencio
estremece la habitación

aún inhalas su perfume

y su cama está tibia.

 

Un letargo quiere invadir tu casa

¡ No, todavía no ¡ musitas

si aún escuchas su risa

su voz cantarina

y el tejido en sus manos.

 

¿Por qué partieron

los espejos de la vida?

no era el tiempo

pretendes aparejarlos

y las esquirlas

sangran las palabras.

 

Tu ángel madre

partió sin despedidas

al viaje de las almas.

Amiga mía, seca tus lágrimas

¿no ves que lloro por ti?

queda su recuerdo.

Consuélate en mi hombro,

ella con sus alas abiertas

te cobijará día y noche.

hasta el reencuentro.

 

CAMINOS DEL CIELO

Respira la noche

a lluvia y a tierra

el silencio no aquieta

el paisaje que invento.

 

Nunca es tarde

para unas alas despiertas,

aunque llore el recuerdo

agonía de ausencia,

si las flores nocturnas

aroman mi lecho

y arrullan los nidos

de los poetas que sueñan.

 

Camino y camino

por las calles del cielo

poso mis pies

en un jardín de estrellas

donde titilan  luces

de  casas abiertas,

donde no existen bisagras

de espacio ni tiempo,

donde sólo hay afecto

con remanso de abrazos

y  amar es acariciar

con los ojos del alma.

 

ME DECLARO HABITANTE
 

Me declaro habitante
de la desnudez
de mis versos.
 
Con el prisma de mi espejo
proyecto los ojos
del albo día.
 
Tanto esplendor posee
que sólo permite
respirar la hierba.
 
Con mi cítara al hombro voy
como amante eterna
tras la música del viento.
 
Con el anhelo de reencontrar
mi vestido carmesí
con risas de lirios.
 

 

 ODA A LA LUZ
 

Luminaria de mis días

aurora mía,

¿por qué no te puedo encontrar?

 

Si sabes que te busco

entre el arbolar

de los almendros,

donde te pedí abrigo.

 

La oscuridad de cemento

hace sombra,

están de ronda mis fantasmas.

 

Retoña con tu luz

esa raíz,

que se resiste a morir.

 

Dale luz de  risa

a mi niño,

después del llanto.

 

Esperánzame

de arco iris

y aparta mi tormenta.

 

        LUZ

 ¿Dónde estás aurora

por qué no te hallo,

si eras luminaria de mis días?

 

Te busco entre el arbolar

de los almendros,

donde te pedí abrigo.

 

La oscuridad de cemento

hace sombra,

están de ronda mis fantasmas.

 

Retoña con tu luz

esa raíz,

que se resiste a morir.

 

Dale  luz de  risa

a mi niño,

después del llanto.

 

Esperánzame

con tu luz de arco iris

y aparta mi tormenta.

 

LANGUIDECE EL TECLADO

 Una música a lo lejos

languidece el teclado

de mis lágrimas.

 

Melodías de piano

rasguñan  recuerdo

a mis entrañas.

 

La luz  del candil

no apaga mis ojos

y ya no estoy.

Este artículo tiene © del autor.

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