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Extraños en la noche

II Premio de Radioteatro RNE y Obra social Caja Madrid

Juan Soto Ivars

España



Dramatis Personae:
MARK, locutor de radio, 30 años.
MARK2, su alter ego, que debe tener una voz menos juvenil.
TÉCNICO DE SONIDO
VOZ MASCULINA DE LOCUTOR
LOCO
MUJER
FANTASMA

SONIDO DE ENCENDER UN CIGARRILLO. MARK, LOCUTOR, HABLA CONSIGO MISMO
MARK: Lo dejo. Esta noche es la última y lo juro por Dios.
MARK2: ¿Seguro, Mark?
MARK: Como que el cielo es azul durante el día.
MARK2: A veces llueve, Mark.
MARK: No me toques las narices. EXPULSA EL HUMO
PAUSA
MARK2: ¿Y por qué vas a dejarlo, Mark?
MARK: Verás… Aunque te suene un poco soberbio, tengo otras aspiraciones.
MARK2: ¿Te refieres a que aspiras a más?
MARK: Sí. ¿Por qué no admitirlo? Desde que estaba en la Universidad. Yo estudié periodismo y tenía proyectos, y ganas de hacer cosas. Fundamos una revista de poesía que… Pero no, aquello eran pequeñas motivaciones. Quiero hacer algo grande. Quiero tener un nombre. Un nombre, Mark.
MARK2: Ya tienes uno, Mark.
MARK: ¡Te crees muy listo, eh?!
MARK2: Lo somos, Mark. Lo somos. Pero déjame que te pregunte dos cosas: ¿Por qué este proyecto no es suficiente para ti? Fuiste tú quien creó este programa. Después de todo la idea fue tuya.
MARK: ¿Y la otra pregunta?
MARK2: La otra pregunta: ¿Crees que tienes algo mejor?
MARK: Bien, Mark. Te responderé a la primera pregunta: Este proyecto no es suficiente para mí porque no puedo inventar nada, no hay creatividad. La gente llama para contarme sus problemas y yo hago lo que puedo, pero no me importa. No tengo implicación con ninguno de ellos. Además, ¿acaso no hay cientos de miles de programas así?
MARK2: Sí, Mark. Pero creo que te has hecho con un público peculiar, eso no pueden decirlo todos. Atraes a gente fuera de lo común, haces que enciendan la radio todas las noches y que cojan el teléfono para hablar contigo en antena. Esos tipos no llaman a los otros programas. A los otros programas sólo llaman viejas viudas que están tristes.
MARK: Mark, no descartaría que mi audiencia empezase a pudrirse también. El jefe cada vez me hace más propaganda, y parece que cada vez se nos escucha más. Sin embargo son como los yonkis, vienen a mí con una gran necesidad pero me odian, me odian intensamente. Nunca recibo cartas, nunca recibo otra cosa que peticiones. Quiero dejarlo, quiero dedicarme a mí mismo. También estoy solo, como ellos. Ellos consiguen solucionar sus problemas pero yo sigo estando solo. Estoy tan solo en este estudio…La prueba es que hablo contigo, Mark. Sin este espejo sería… En fin.
MARK2: No me preocuparía demasiado, Mark. Has creado algo. Has creado un imán para cierto tipo de personas fuera de lo común. Si lo dejas, alguien plagiará tu idea, y no le saldrá tan bien. ¿Vas a dejar de pensar en ellos hasta ese punto? Tú mismo llamarás al programa que sustituya al tuyo para no estar solo, y no les saldrá tan bien como a ti. Nadie podrá ayudarte.
MARK: Gracias, Mark… (EXPULSA EL HUMO)
PAUSA
MARK2: Entonces, ¿lo dejarás?
MARK: Por supuesto.
MARK2: Por cierto, Mark. No me has contestado a la segunda pregunta. ¿Crees que tienes algo mejor?

TÉCNICO DE SONIDO: Mark, prevenido estudio, entramos en 3, 2, 1…
VOZ TIPO CONSTANTINO ROMERO: Es la una y media de la madrugada. Bienvenidos a Extraños en la noche, un espacio de conversación radiofónica presentado por Mark Mothersputin, y patrocinado por SEGUROS INFINITUM y Prótesis dentales la Sonrisa Diez. Con Julius Capraguano a la realización y Pululu Makelethungongoire en el control de sonido.
SUENA STRANGERS IN THE NIGHT UNOS SEGUNDOS, PASA A 2º PLANO, Y HABLA MARK:
MARK: La guerra… (EXPLOSIÓN), la enfermedad (GRITOS), el crimen… (SONIDO DE GRESCA)… La sociedad agoniza. Los hombres se comen a los hombres. Sí, amigo. Es para volverse loco. Llevas todo el día esperando este momento, un día de duro trabajo, un día aguantando a la gente ominosa que infesta el mundo por todas partes, mirándoles a la cara y conteniendo las ganas de vomitar. Has tenido ganas de obrar mal, has tenido ganas de matar, de violar, de robar, de volver a beber. No voy a preguntarte si lo has hecho o no. Aquí recibirás el perdón que tal vez te nieguen otros. Aquí puedes descansar, amigo. Las líneas están abiertas para ti. También lo están para tus enemigos. Os estoy esperando.
STRANGERS PASA A PRIMER PLANO, UNOS CINCO SEGUNDOS
TÉCNICO: Mark, prevenido estudio, llamada entrante. Varón, cuarenta años, excéntrico tipo C.
MARK: Lo dejo. Juro que lo dejo.
TÉCNICO: En 3, 2, 1…
STRANGERS PASA A SEGUNDO PLANO y VA APAGÁNDOSE MIENTRAS HABLA MARK
MARK: Parece que alguien llama a mi puerta. La noche es fría, te invito a pasar sin mirarte siquiera.
LOCO: Eh.
MARK: Sí, no esperaba menos que un saludo rudo. ¿Quién eres?
LOCO: Silencio.
MARK: ¿Silencio? ¿Quieres que deje en silencio mi programa de radio? Amigo, en la radio el silencio está casi prohibido. El silencio en la radio es desaparecer. ¿Por qué quieres que desaparezca?
LOCO: (EXTREMADAMENTE NERVIOSO, pero IN CRESCENDO A LO LARGO DE LA ESCENA) No quiero que desaparezcas. Quiero que desaparezca mi hermana.
MARK: ¿Tu hermana? ¿Qué le pasa a tu hermana?
LOCO: Mi hermana es una burra que se tapa los ojos.
MARK: Vaya, amigo. Veo que tienes las cosas muy claras.
LOCO: Tiene los ojos tapados siempre.
MARK: Y es una…
LOCO: Es una burra.
MARK: ¿Y qué le pasa en los ojos a tu hermana?
LOCO: No le pasa nada. Pero siempre con gafas de sol. Siempre las gafas.
MARK: ¿Quieres decir que va con gafas aunque no le pasa...?
LOCO: ¡Que va con gafas de sol! Va todo el día con gafas de sol. En la comida, viendo la tele. Le digo: Quítate las gafas de sol dentro de la casa. Es de mala educación estar comiendo en la mesa y llevar puestas las gafas de sol. Se lo digo por las buenas y por las malas, y no se quita las gafas de sol.
MARK: Entiendo. Te molesta que ella lleve gafas de sol en la mesa.
LOCO: Le molesta a cualquiera que sea decente. (A GRITOS) No tiene decencia. Las gafas, las gafas. (LLORIQUEANDO) Te voy a romper yo a ti las gafas, a ver si te las pones rotas. Oye… (JADEA) ¿Tú qué dices? ¿Le rompo las gafas de un puñetazo o qué?
MARK: No creo que haga falta romperle las gafas, amigo.
LOCO: (GIMIENDO) Si no se las rompo se las pone.
MARK: Te molesta mucho que se ponga las gafas de sol, por lo que veo…
LOCO: Se cree que es una famosa, una actriz o algo. Mira por encima del hombro con sus gafas de sol, todo el día poniendo cara de foto. Es una burra, no ha hecho nada en su vida y va dándose aires con sus gafas de sol. (AULLANDO) ¡Va dándoselas de superestrella! (SONIDO DE GOLPES, PAC, PAC, PAC)
MARK: Vamos, vamos… No creo que darte cabezazos con el auricular del teléfono sea bueno en este momento para ti, amigo. Vuelve a ponértelo en la oreja. Se me ha ocurrido una solución.
LOCO: (SORBE LOS MOCOS) ¿Ah, sí?
MARK: Sí. Has venido a mí en busca de una solución. ¿Cómo te ibas a ir con las manos vacías? Escucha atentamente. Tu hermana lleva gafas de sol pero no querrá renunciar a ver las cosas, ¿no? Bien. Tienes una ventaja en tu casa: puedes ver mejor en un cierto nivel de oscuridad. Si quieres que tu hermana deje de llevar las gafas dentro de casa, haz que la casa esté suficientemente oscura para que no vea ni torta si no se las quita.
LOCO: Eso no se me había ocurrido.
MARK: Y lo entiendo: Estás demasiado irritado para pensar con claridad. Haz lo que te he dicho, déjala a oscuras, y recuperarás a tu hermana. Estoy seguro de que no hace falta que le rompas las gafas.
LOCO: Pero si ni así se las quita, se las rompo de un puñetazo. Te lo juro.
MARK: No creo que haga falta.
LOCO: Gracias, tío. Espero que estés siempre ahí.
MARK: ¿Quieres maldecirme?
LOCO: (RÍE) ¡Si yo pudiera!

TÉCNICO: Llamada perdida. Descanso de 30 segundos, Mark.
MARK: Nuestro primer visitante se ha marchado. Cruzaré los dedos por él. Hay quien se irrita por cosas incomprensibles para los demás, pero, ¿acaso no somos todos así? Os voy a poner una canción sobre las cosas incomprensibles. Una canción del saxofonista Mauricio Bofas. Disfrutadla, y recordad: las líneas siguen abiertas.
MÚSICA DE SAXOFÓN TIPO PELÍCULA PORNO, MUY EMPALAGOSA. PASA A SEGUNDO PLANO.

MARK: Lo tengo decidido. ¿Tú has visto? ¿O te referías a esto con gente distinta?
MARK2: Mark, puede que hayas evitado un crimen.
MARK: No lo he visto muy convencido. Además, ¿qué me importa a mí la hermana de este tío? Tengo que pensar en mí, en mis proyectos, en mi vida. Estoy harto de estos chalados, y de la niñatas que se han quedado preñadas y me preguntan qué deben hacer, y de las cornudas que no saben si perdonar a sus maridos. Odio este estudio. No quiero volver a sentarme en este asiento, no quiero estar cerca de estos micrófonos.
MARK2: Está bien, Mark. En ese caso, ¿qué tal si contestas a mi segunda pregunta? ¿Cuáles son esos proyectos?
MARK: Pues… Yo antes escribía. No es que fuera muy bueno, pero hacía ciertas cosas que supongo que no estaban tan mal. Tenía un moleskine y me iba con él a los cafés, algo se me ocurría. Quiero tener tiempo para comprobar si se me daba bien, encontrar mi talento fuera de este agujero. Y sobre todo, quiero salir de noche, quiero conocer gente.
MARK2: ¿Y por qué no lo intentas durante el día? Mark, este programa te quita sólo una hora cada noche, tienes todo el día para ti. Vaya, no quiero acusarte, pero ¿qué me dices a esto?
MARK: Bien, Mark. ¿Te respondo si te digo que la razón de que no pueda escribir es que estos cerdos del programa no se me van de la cabeza en todo el día? Esa es la razón por la que estoy solo también. ¿Te sirve eso?
MARK2: Tú sabrás si nos sirve, Mark. Tú sabrás…

TÉCNICO: Mark, llamada entrante. Mujer, treinta años, depresiva.
MARK: Esto es lo que faltaba para alegrar el convento.
MARK2: Paciencia, Mark. Paciencia.
TÉCNICO: En tres, dos, uno…
LA MÚSICA DE SAXOFÓN VA BAJANDO MIENTRAS HABLA MARK HASTA QUE DESAPARECE
MARK: Una mujer ha llegado hasta mí a través de la noche. Una mujer que no puede dormir.
MUJER: Una mujer que te conoce.
MARK: ¿Qué?
MUJER: Una mujer que sabe exactamente quién eres.
MARK: Vaya, ¿qué forma de hablar es esa? ¿Es que quieres quitarme el puesto?
MUJER: En absoluto.
MARK: Está bien, pues deja de darte esos aires y cuéntame tu historia.
MUJER: ¿Quieres saber mi historia?
MARK: Supongo que todos están esperando a escuchar quién es esta chica misteriosa que dice que me conoce.
MUJER: Y yo supongo que eres tú quien tiene más curiosidad por que hable.
MARK: La curiosidad hay que estimularla un poco más. No pondría la mano en el fuego con esa apuesta.
MUJER: Yo sí.
MARK: Está bien. Sea como sea, cuéntanos tu historia.
MUJER: Vale, voy a contarla empezando de atrás hacia delante, y tú dirás cuando quieres que deje de hablar.
MARK: Me parece un buen método.
MUJER: Ayer por la noche volvía mi casa para escuchar tu programa, como hago todas las noches. Abrí la puerta y llamé a mi novio. Como no contestaba, pensé: se habrá ido a dar una vuelta, y me senté en el sillón donde estoy sentada ahora mismo. Junto al sillón hay normalmente un teléfono, una botella de whisky, y un transistor un poco viejo. Bien, hoy están las tres cosas, pero anoche faltaba la radio. Supuse que Jacob la había metido en alguna parte. Es hora de que te diga que Jacob te odiaba, porque Jacob era un hombre celoso y yo te escuchaba cada noche. Estuve registrando los cajones mientras los minutos pasaban, y me enfurecí porque iba a perderme el programa por culpa de ese desgraciado. Pensé en ir a un bar y pedir que sintonizasen la cadena, pero estaba demasiado furiosa con Jacob, así que cambié de idea. Decidí que iba a ponerme guapa e iba a ir por ahí a darle verdaderos motivos para estar celoso.
MARK: Una mujer con carácter.
MUJER: Eso es lo que suele decirse de la gente como yo. También “una mujer sin suerte”. Cuando abrí la puerta del baño encontré a Jacob y también la radio: Los dos estaban metidos en la bañera. Los dos habían dejado de… funcionar.
PAUSA
MUJER: Supongo que no sabes qué decir. Yo tampoco sabía qué decir en aquel momento. La voz de Jacob, la de la radio y la mía parecían habarse cortado para siempre. Esta es la primera vez que hablo desde anoche, desde que fui insultando a gritos al hombre que iba a encontrar muerto en la bañera porque creía que había escondido la radio. Para ti debe ser extrañísimo escuchar cómo la gente cambia su vida a partir de tu programa.
MARK: Querida, me niego a admitir la más mínima implicación con el suicidio de tu novio. Si él hizo aquello porque estaba celoso de que tú escuchases mi programa, el problema era suyo. Siento ser tan tajante.
MUJER: Él tenía ciertos motivos para sentir celos, Mark. Estoy enamorada de ti desde que te escuché por primera vez.
PAUSA
MUJER: Sé que esto te parecerá muy raro. Me gusta cómo hablas a la gente. Me gusta tu voz. Al principio me quedaba dormida escuchándote, pero después empecé a seguirte, iba a la puerta del estudio y te seguía por la calle. Eso no me bastaba: empecé a seguirte durante el día.
MARK: Para. Para, antes dijiste que yo diría cuándo puedes parar, y lo digo ahora. Esto no me gusta, ¿sabes? No puedes actuar así. No me conoces, no sabes nada sobre mí. Llamas a mi programa para decirme que te enamoraste de un radiofonista y que tu novio se suicidó. Me da la sensación de que si sigues por ese camino acabarás pidiéndome algo que no voy a estar dispuesto a darte. Esta no es forma de hablar con un desconocido.
MUJER: No eres ningún desconocido. Te das a conocer cada noche. Yo he aprendido a leer en tu voz. Podría decirte cosas sobre ti si me dejases. Intuyo que te sientes muy solo. Desde hace unas semanas, tengo la sensación de que cualquier programa de estos va a ser el último.
MARK: ¿El último? Sí, es posible. Es muy posible… De hecho, puedo hacerlo ahora mismo. Muy bien. ¡Muy bien! ¿Quieres que te demuestre que eres una estupenda adivina? ¿Que además de estar chalada tienes una excelente intuición? Bien. Queridos radioyentes, Mark Mothersputin, quien os habla, lo hace esta noche por última vez. Dejo el programa y lo anuncio por primera y última vez en este momento. Necesito unas vacaciones, y ¿sabéis una cosa?: vosotros también las necesitáis. Espero que disfrutéis con la música.
MUJER: ¡Oye! ¡No! ¡Mark!
MARK: Este es un tema para pasar página, para borrar las fatigas. Faltan diez minutos para que se cierren las líneas para siempre. Espero que podáis vivir sin mí, y espero poder vivir sin vosotros. ¡Música!
SUENA UNA MÚSICA ESTRIDENTE, ROSSINI (OBERTURA DE LA GAZZA LADRA), o bien SEMPRE LIBERA de VERDI (La Traviata). EN SEGUNDO PLANO Y LA CONVERSACIÓN AL FRENTE:
MUJER: Sé que estás escuchándome. No has cerrado la línea. No quieres hablar, no quieres que me escuchen los demás. Está bien. Tengo que convencerte, ¿verdad? Quieres que te demuestre que no soy una colgada, si no me habrías cerrado la línea. Estás ahí, lo sé. Quieres escucharme porque estás muy solo. ¿Cuánto hace que no hablas de ti con alguien? ¿Cuánto hace que no tienes la oportunidad de desahogarte? Sé que también lo necesitas. Te he seguido por la calle, he descubierto que estás siempre solo, y me he dado cuenta de cómo miras a la gente. ¿Sabes por qué me he dado cuenta de esto? No soy adivina ni una chalada. Me has mirado a mí. Muchas veces. Estoy segura de que me reconocerías ahora mismo, me has mirado, me has suplicado con la mirada que te dijera algo. Yo soy la chica que lee en el metro, soy la que pide una cerveza en una terraza y hace como que está esperando a alguien que no llega. Me has mirado a los ojos cruzándonos por la calle, me has mirado el escote en un bar, en una librería. Serías capaz de decir hasta qué libro iba leyendo la última vez. Te gusta mucho Tristram Shandy, ¿verdad? Te vi leerlo un día, y me lo compré. Ayer me viste tú leerlo. Unas horas antes de que mi novio apareciera frito en la bañera. Era yo. ¿Me oyes? ¡Quita la música y háblame! ¡Me he quedado tan sola como tú! ¡Dime que estás ahí!
MARK2: Vamos, Mark. ¿Querías hacer algo grande? Tienes la oportunidad de terminar con este programa de mierda de la forma más espectacular que nunca ha terminado un programa. De convertirte en un mito.
MARK: No… Esto es… es demasiado extraño.
MUJER: Tienes que decirme que me estás oyendo.
MARK2: No seas estúpido. ¿Qué era todo eso que decías antes? Eres valiente para hablar desde la oscuridad, pero no puedes soportar que se te vea la cara. Ella va a colgar si no hablas. Va a colgar y no vas a volver a saber de ella nunca más. No vas a volver a encontrarte a la chica del pantalón rojo nunca más en toda tu vida.
MUJER: ¿Mark? Está bien… Supongo que…
MARK: Está bien.
MARK2: Vamos.
MUJER: Hasta siempre...
LA MÚSICA SE CORTA
MARK: (LACÓNICO) Estoy aquí.
MUJER: ¡Sí! ¡Sí! Lo sabía. Y… y sabes perfectamente quién soy. Te has fijado en mi aspecto igual que yo me he fijado en tu voz. Los dos hemos imaginado muchas cosas el uno con el otro, ¿eh? ¿eh? ¿verdad?
MARK: (RECUPERANDO LA VOZ) Está bien… ¿Sabes lo que vamos a hacer? Vamos a encontrarnos aquí fuera en un momento. Quedan seis minutos para que acabe el programa. Dentro de seis minutos nos encontraremos en la puerta, y dejaré este micrófono para siempre.
MUJER: Estaré allí. Estaré esperándote. ¡Voy para allá ahora mismo!
MARK: Queridos radioyentes, mi último programa. Todo esto es tan extraño que no puedo describirlo con palabras. Pero supongo que tengo que deciros algo antes de desaparecer. El silencio en la radio es desaparecer. Voy a convertir mi voz en silencio y voy a desaparecer de aquí. Pero voy a aparecer en otra parte. Voy a ser una persona de carne y hueso. Voy a conocer a una mujer.
TÉCNICO: Mark, tenemos cientos de llamadas. ¿Qué hago?
MARK: Queridos radioyentes. El técnico de sonido me dice que estáis llamando todos a la vez. Quedan cinco minutos para que esta ventana se cierre, y supongo que queréis despediros también de mí. Está bien. Voy a pasar una llamada al azar. La última llamada de Extraños en la noche. Quien sea que esté al teléfono, os representará en mi despedida.
TÉCNICO: Está bien, una al azar. Prevenido estudio. Llamada entrante en 3, 2, 1…
MARK: Buenas noches.
RESPIRACIÓN TÉTRICA
MARK: Mmm, un hombre, por lo que veo. Está bien, amigo. ¿Quieres hacerme alguna consulta o llamas para despedirte? Puedes hacer lo que quieras. Puedes utilizar tu llamada para hacer la última consulta.
RESPIRACIÓN TÉTRICA. GEMIDO FANTASMAGÓRICO.
MARK: Queridos radioyentes, creo que no debéis tomaros mi despedida tan a la tremenda. La vida hay que aprovecharla. Haced como yo. Salid a la calle. Somos todos libres, libres en este mundo enfermo. No nos contagiemos.
FANTASMA: Tú… Quieres… ser… libre…
MARK: Exactamente amigo mío. Y voy a serlo dentro de tres minutos. Voy a ser tan libre como vosotros.
FANTASMA: Tú… Crees… que vas… a ser… libre…
MARK: Amigo, tengo la certeza absoluta de que voy a serlo.
RESPIRACIÓN TÉTRICA MÁS FUERTE.
FANTASMA: No vas a conocer a mi mujer…
MARK: ¿Perdona?
FANTASMA: ¡No voy a permitir que conozcas a mi mujer!
MARK: ¿Qué estás diciendo? ¿Quién eres?
FANTASMA: ¡Soy Jacob!
MARK: (IRÓNICO) ¡Imposible!
FANTASMA: ¡Yo te maldigo, serpiente! ¡El odio de mi espíritu será un rayo sobre tu cabeza! ¡Mi maldición cae sobre la antena de tu emisora, cierra todas las puertas! Tú no sabes a cuántos más has enviado al suicidio con tu psicología barata. ¡Te maldigo!
MARK: (DESPUÉS DE CARRASPEAR Y HACER UNA PAUSA) Queridos radioyentes, esta es, sin lugar a dudas, la peor llamada que podía salir escogiendo un al azar. El más colgado de todos vosotros. No, no te creo… ¿Te das cuenta, seas quien seas? Mira el reloj. Son las dos menos un minuto. Apagaré el micrófono, mi técnico cerrará las líneas, y todos desaparecemos.
FANTASMA: ¡Nadie irá en paz! ¡Vas a hablar en la radio mientras vivas! ¡Vas a hablar en la radio de los muertos! ¡Tienes una deuda!
MARK: Está bien. Cierra las líneas. (PAUSA) Pululu, cierra las líneas. ¿Pululu? ¿Me oyes?
FANTASMA: ¡Tu técnico se ha ido! ¡Sólo los muertos te escuchamos ahora!
MARK: Bien, me gustan las bromas, pero es hora de terminar. Yo mismo puedo apagar el equipo. ¡Hasta siempre! (SONIDO DE BOTONES) Creo que es aquí para… (SONIDO DE BOTONES)
FANTASMA: ¡No está en tu mano terminar esto! ¡Estás maldito!
MARK: Muy bien… Muy bien… ¡Son las dos y yo decido irme! ¡Que siga el micrófono encendido!
FANTASMA: ¡Todas las puertas están cerradas para ti!
MARK: ¡Eh! ¿Hay alguien? ¡Que alguien abra aquí, por favor! ¡Que alguien me saque de aquí!
FANTASMA: Seguirás hablando para todos los que enviaste al suicidio, y para todos los muertos que se aburren por las noches. Vas a tener que hablar mucho tiempo si no quieres desaparecer. ¿No es eso lo que decías siempre, serpiente? ¡Te haré desaparecer si dejas de hablar!
MARK: ¿Qué está pasando? ¡Qué frío hace! ¡Bien! No me preocupa. Sea como sea tengo una emisora de radio. Puedo avisar desde aquí a la policía para que venga a sacarme.
FANTASMA: Ningún policía vivo puede escucharte ya. Maldito seas mil veces, que todos los muertos del cementerio te maldigan, malditas sean tus orejas y tu boca, malditos tus ojos, todos los cabellos de tu cabeza.
MARK: ¡Esto es de coña! ¡Dejadme salir! ¡Por favor! ¡Dejadme salir de aquí!
PITIDOS HORARIOS DE LA RADIO.
VOZ TIPO CONSTANTINO ROMERO: Queridos radioyentes del más allá. Son las dos de la madrugada. Limpiad el polvo de vuestros cráneos para escuchar en directo a Mark Mothersputin por toda la eternidad, en el programa de conversación Extraños en la noche.
SUENA STRANGERS IN THE NIGHT A TRAVÉS DE UNA GRAN DISTANCIA, LLENA DE ECOS.

***FIN***

Este artículo tiene © del autor.

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