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Los Albaricoques en el Parque Natural Cabo de Gata-Nijar

Antonio Martinez Jurado

España



En mi viaje en el tiempo, recuerdo aquellos años a mediados de los sesenta cuando realizaba el viaje hacia los Albaricoques, el camino es el mismo en la actualidad. Hay varios itinerarios pero mi favorito es partiendo desde Almería, Retamar, vía Cabo de Gata y llegando al cortijo Nazareno, en lugar de desviarse para San José,  se gira a la izquierda donde se divisa el cerro Blanco, punto estratégico que muestra que los Albaricoques se encuentran a sus pies, pasado el cortijo parada obligada de aquel correo se continua por un camino zigzagueante que llegaba a una pequeña población Los Nietos, barriada poblada antiguamente por unas pocas familias, en la actualidad nada queda.

En ese cruce giramos a la derecha hasta continuar hasta Los Albaricoques, en aquellos  años el correo nos dejaba en un gran anchurón a la entrada.

El pueblo estaba dividido en dos la cortijá de arriba y  abajo.

En la de arriba se encontraba la era, la escuela y unas viviendas blancas con puertas de media hoja, no entendía por qué eran así, casas sin apenas ventanas, si las tenían eran muy pequeñas, dan a dos calles, tenían cuadras, chiqueras, menos aseos, las necesidades se hacían en las pencas donde lógicamente te podrías encontrar alguna  sorpresa.

Los Albaricoques o Abercoques  se han rodada películas como “La muerte tenia un precio” y “Por un puñado de dólares”, vi rodar en la cortijá de abajo “Dos pistolas gemelas” de Pili y Mili, creo que se han rodado otras pero desconozco ahora mismo sus títulos.

En la cortijá de abajo junto al molino solíamos jugar los niños al fútbol, también me gustaba andar por aquellos lugares, visitar el cortijo de la Beora, ir a por agua con la burra a los aljibes a pie del cerro, o caminar admirando el paisaje de chumberas, pitacas, almendros e higueras, con caminos pedregosos para ir al Campillo de Doña Francisca, pequeña barriada situada a unos veinte o treinta minutos a pie. Mas hacia adelante se encuentra el cortijo El Fraile lugar que se debería restaurar por su contenido histórico literario, que entraña esta capilla.

¿Que son los Albaricoques?

Forman parte de mi pasado, de unas raíces, unas sensaciones, parece que huelo al carburo de sus lámparas, admiro la labor de aquellos hombres rudos que cogían sus motos o bicicletas para ir a las minas de oro de Rodalquilar, estar respirando aquel polvo minero que les marcaría toda su vida.

El deambular de los pastores por el cerro, picando las pencas para dar de comer al ganado, buscar las oquedades de las piedras para beber agua, terminaba uno oliendo a macho cabrío.

Esas madrugadas que me despertaba con la triste agonía del cerdo y sin saber nada observaba como cada persona tenia su misión de trabajo en aquella práctica de lo que llamaban matanza.

Los cohetes, bailes, carreras de cintas, partido de fútbol, para la fiesta con el turrón y las yemas de Simón que se celebraba junto a la panadería del alcalde y organizador de la misma

La misa se celebraba en la escuela, donde había una pequeña imagen que últimamente sacaban en procesión.

Ese circo que vino una vez y además de pagar tenía que llevar la silla para poder sentarse, lo mismo que en los velatorios, bailes y demás acontecimientos sociales, esas sillas de todos los tamaños para grandes y pequeños.

Siento sensaciones de lo que fue, no de lo que ahora es, todo ha evolucionado para comodidad de sus convecinos, pero me quedo con aquella gente sencilla, las abuelas enlutadas que miraban tras las hojas de las puertas, sabían de todos sus vecinos sin tener periódicos, ayudaban a quien lo necesitaba, pero se enemistaban por un trozo de tierra de un camino, o no respetar los mojones de las lindes.

Siento este pueblo como mío, aunque no lo visito, pero es un trozo de mi corazón, es parte de la vida de mi pasado. No quiero ser un terrateniente de allí, pero me alegro de su evolución aunque ya no es el mismo, todo ha cambiado, sus raíces se han perdido, solo queda el cerro Blanco, en la actualidad no podemos diferenciar las dos cortijás por la cantidad de casas construidas, para bienestar y comodidad de sus vecinos.

Sería interesante visitar esta zona que se encuentra inmersa en el Parque Natural de Cabo Gata Níjar, sin olvidar los mencionados Campillo de Doña Francisca y el Cortijo de El Fraile.

Un pueblo de cine, para amantes de lugares tranquilos y soleados.

Este artículo tiene © del autor.

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