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¿VENDRÁS A VISITARME?

Adrián N. Escudero

Argentina



A los que partieron…, y velan nuestra llegada.

Todo fue muy extraño aquella tarde.

Y a medianoche de ese día tan particular, cuando su ciudad, a la vuelta del mundo, estuviera festejando el ingreso al año que daría comienzo a un nuevo siglo, avanzado ya un nuevo milenio, seguramente, y, más allá de los sueños y espejismos tejidos desde niño en torno a su mágica cifra, sólo estaría pensando en ella.

Sólo en ella.

Había dado sus espaldas al nombre balbuceado en piedra, y se iba ya, como los otros de quienes se había despedido, cuando ella dijo:

-¿Vendrás a visitarme..., Luis? -Y su rostro tembló...- De tanto en tanto, no más, ¿puede ser?

Luego del estupor, con la marcha detenida y estremecido su ánimo ante semejante interrogante, volvió sus pasos hacia atrás, y tembló...

-¡Cielos, mi amor! ¡Claro que lo haré! ¿Pero...?

-Lo necesitaré mucho, querido. Mucho. Había soñado tanto cruzar el umbral de este nuevo siglo, esta noche, contigo, los chicos, y los viejos, y todos esos amigos que se han ido, y que, quien sabe si volverán...

-Laura... Yo...

-Hasta que cambie de cuarto, al menos. Debo permanecer aquí un instante, pero será un eternidad para mí; el instante más difícil, quizás. Pero si vienes a verme seguido, pronto me trasladarán y todo será distinto. Estaré mucho mejor. Y tú también, y ellos también... ¿Me lo prometes?

-Claro, mi amor. Te amo. ¡Dios! ¡Te amo! Sólo que tengo el alma destrozada, y ni siquiera sé si todo esto ha sucedido en verdad; si ya no estaré volviéndome loco. Si es cierto que vos... ¿Pero, no estábamos, felices, planeando este día, y las vacaciones junto al mar? Y los problemas del coche, y el fax para confirmar el hospedaje. Y ahora "esto". ¿Cómo es posible, si ya no estás...? ¿Si ya no puedo... abrazarte?

-¡Oh...! ¡No! ¡No! No dudes, por favor; es el único secreto. No dudes, por favor. Tampoco de nuestro amor. ¿Recuerdas? Tierno y apasionado al mismo tiempo: tres años de noviazgo con sus días y sus noches, dulces, deliciosas, prendidos interminablemente de la boca, casi sin respirar, como absorbiéndonos las entrañas hasta llegar al alma; hasta lograrlo... ¡Y lo logramos!: sí, fundirnos el uno con el otro, el otro con el uno, para ser desde aquel febrero del ’74, una sola carne y un solo corazón... ¿Te acuerdas, Luis? De Goethe: “Amo a los que sueñan con imposibles”, nuestra frase favorita. ¿Y de George Harrison, y su "Dulce Señor", en el porche de enero, tibio y arracimado de estrellas, con mi madre y mi padre vigilantes detrás...? ¿Te acuerdas?

-Sí, me acuerdo... Cómo olvidarlo. Y más aún aquella tarde de computadoras y novedosas tarjetas perforadas cuando te conocí. Y mi mirada absorta en la elegancia de tu nuca, a un pupitre de distancia, capacitándonos para el devenir... Y mi cansina persecución hasta la parada de ómnibus. Y mi declaración. Y tu sonrisa. Y el futuro..., Laura. El futuro: los hijos, el trabajo, los viajes, las celebraciones, las apuestas, los proyectos, nuestras vocaciones..., ¿y ahora? ¿Qué haré con esta espera que consumirá mis días, hasta el próximo reencuentro? ¿Podrán los niños aquietar la pena?

-Todo sucederá, Luis, mi querido. Todo se arreglará, vas a ver. Todo pasará, y volveremos a estar juntos. Confío en Dios más que nunca. Sólo visítame, y la enfermedad pasará. Este accidente ha sucedido porque la vida es como un programado accidente estelar. Eso lo sabes muy bien. No voy a darte lecciones evangélicas a ti, precisamente. Aunque siempre me agradeciste cuando te ponía un cable a tierra para serenarte, para ayudarte a asumir las fronteras de tu naturaleza, de tu ambición por el conocimiento sin límite del universo, de ese querer estar y obrar en todas partes, de ocupar por un momento -aunque sin mala intención- el sillón de Dios para arreglar el mundo... ¿O no fue ése el leiv motiv que te llevó a escribir Doctor de Mundos y otras fantasías y elucubraciones tan irreales como la realidad en la que basabas sus supuestos? Alegorías, metáforas, parábolas, pero la existencia misma nutriendo el núcleo de tus aspiraciones más ilusorias...

-Sí. ¿Y ahora, Laura? ¿Y ahora...?

-Vendrás a verme seguido. Lo prometiste. Después, todo pasará. Todo pasará... Lástima que con este incómodo encierro, sin aire acondicionado, y la sofocación propia de nuestro maravilloso verano local, no podré brindar como me hubiera gustado esta noche. La noche del 2000. Es una broma, por cierto. Pero... La cerveza, el champagne especial que nos habían regalado. Aunque con un poco de remordimiento de mi parte: sé que todavía tienes que cuidarte por eso de los remedios para el stress y...

-Laura...

-¿Sí?

-Volveré...

-¿Vendrás visitarme?

-Vendré... Quizás el Doctor Dolián tenga la solución. Es un experto. Quizás conozca el método: por algunos minutos, un corte breve de mi energía cerebral, y... volveré. Laura, mi amor... Volveré a besarte y a abrazarte. ¡Volveré!

Y esa misma noche, furtivo entre las sombras, alguien de blanco llevó en un oscuro automóvil el equipo adecuado para la operación, y él, a su lado, llevó una botella de espumante caro, un demisec Chandón, y dos copas, y un bolso sobre los hombros donde cargó, además, un sostén rosa para que ella pudiera estrenar “todo el año”; y, finalmente, médico de por medio, y casi sin respirar, trepando las rejas que cercaban el lugar donde vivía ahora, llegó hasta su cuarto en cripta, lapidado...

... Y Ella estaba esperándolo.

A lo lejos, junto al destello iluminado de la noche nueva, del siglo nuevo de un milenio nuevo por inaugurar, las cúpulas mortuorias de sus vecinos muertos, relampaguearon como torres newyorkinas, y las campanas del Big Beng atravesaron el aire y los meridianos del mundo, y, por un momento, el Cementerio Municipal se transformó en una inmensa catedral de luces que ascendían hasta un nuevo cuarto en el cielo, mientras otras se agitaban insomnes en sus tumbas, como Ella, porque todavía no había llegado el momento de partir...

... Y estaba esperándolo.-

Santa Fe, 31-12-99. Texto ajustado: 16-07-00.

Seleccionando en Género Narrativa para Antología “Certamen Literario: Costa Atlántica 2001”. Proyecto Literario, Artístico y Turístico de Ediciones Della Costa. Santa Teresita. Partido de la Costa (Buenos Aires).

Editado en “Antología VI – Letras de Amor” – Género Narrativa. Editorial Red Literaria (Buenos Aires). Junio 2001.

P.-S.

ADRIAN N. ESCUDERO – Santa Fe (Argentina). Breviario curricular: Autor de los libros de cuentos editados: “LOS ULTIMOS DIAS” (Colección Ficción Conjetural y Metafísica) (Edic. Colmegna S.A. - Santa Fe-Argentina, 1977); “BREVE SINFONIA Y OTROS CUENTOS” (Colección de Realismo Mágico) (Edic. Colmegna S.A. - Santa Fe, Argentina, 1990) y “DOCTOR DE MUNDOS I – EL SILLON DE LOS SUEÑOS” (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica) (Edic. Vinciguerra S.R.L. - Buenos Aires, Argentina, 2000); así como, entre otros, de los libros de cuentos inéditos concluidos: “NOSTALGIAS DEL FUTURO” – Antología Fantástica (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica (La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, 2005); “DESDE EL UMBRAL – Terrores Cotidianos y de los otros” (Colección de Horror). La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, 2006/2007; EL REINO DE LOS SUEÑOS (Crónicas de Relatos y Poemas Prestados – Libro Homenaje). Colección de Crónicas Oníricas). La Botica del Autor – Santa Fe (Argentina), 2005/2008 y “DOCTOR DE MUNDOS II – VISIONES EXTRAÑAS” (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica (Inédito. La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, 2003/2009); “EL EMPERADOR HA MUERTO y Otros Relatos” (Colección de Realismo Mágico). La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, 2005/2009) y “MUNDOS PARALELOS y Otros Cuentos” (Colección de Realismo Mágico). La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina 2004/2009; y de los libros de cuentos inéditos en desarrollo: “Doctor de Mundos III” – LOS ESPACIALES (Colección de Ficción Conjetural y Metafísica. La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, D. 2005); “APOCALIPSIS BANG y Otros Cuentos para un Semáforo” (Colección de Microrrelatos). La Botica del Autor (Santa Fe, Argentina D. 2006); “ATILA y Otros Cuentos de Abecedario” (Colección de Realismo Histórico). La Botica del Autor (Santa Fe, Argentina, D. 2007); “PUNCIONES MENTALES – Terrores Cotidianos y de los otros” (Colección de Horror – Nº 2). La Botica del Autor – Santa Fe, Argentina, D. 2008: todo sobre relatos con copyrigts en magazins locales, nacionales e internacionales y/o inscriptos en la Dirección Nacional del Derecho de Autor (Ministerio de Justicia y Culto de la Nación).

Datos personales: Domicilio particular: Obispo Gelabert 3073 – (3000) Santa Fe (Argentina) – L.E.. Nº 8.467.257 - Te.: (0342) 455-4811 – Contador Público Nacional (1975-FCA/FCE-UNL) y Magíster en Dirección de Empresas (CT-1998 – UCSF/UCC). Miembro de la Asociación Santafesina de Escritores (ASDE – 1978); Sociedad Argentina de Escritores (SADE-Santa Fe, 2004); Asociación Cultural “El Puente” (Santa Fe, 2004); Instituto de Cultura Hispánica de Santa Fe (Argentina) (2006) y RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL (REMES) (España) (2007).-

E.mails:
adrianesc@fibertel.com.ar
adrianesc@hotmail.com

FEBRERO 2009.-

Este artículo tiene © del autor.

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