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Gracias, desconocida amiga Diana, por tus acertadas observaciones a mi poema "Junto al río". Tomo buena nota para corregir los versos que me indicas. ¿Cómo obviar tus consejos cuando estoy intentando, con mis limitaciones literarias a cuestas, estimular a los lectores de esta página a escribir lo mejor posible? Nuestro idioma merece cuantas críticas sean precisas para dignificarlo. Ten en cuenta, Diana -y te lo digo con sinceridad-, que agradezco mucho más la crítica (de la que me enseño) que el halago. Espero de ti y de todos cuantos participamos en esta Página las sugerencias que me ayuden a mejorar mis creaciones. De paso, de un modo indirecto si cabe, progresaremos todos. Con mi gratitud por tus observaciones, un beso.
He tenido la suerte en mi crecimiento poético de encontrar una persona, Ricard Monforte, mi co-administrador de foro METAFORA, que se inició antes que yo en métrica, y ha sido mi consejero y crítico gentil e intransigente. De él he aprendido tanto como de los libros en los que me he apoyado para escribir yo misma en métrica y rima. Después de componer mi primer soneto, hace ya tiempo, no he podido abandonar esta inclinación mía a la poesía clásica. No suelo comentar poemas excepto en mi foro y en Literatosis, donde soy moderadora, pero no he podido resistirme al hechizo de algunos de tus versos, un hallazgo poético. Lo que no me convencía, te lo he dicho, así soy en mis comentarios poéticos. Nunca hago una crítica que no esté fundamentada, los comentarios impresionistas de poco valen a nadie. Ha sido un placer conocerte, espero seguir leyéndote.
Diana Gioia
Si he de ser sincero contigo y con quienes nos leen, no puedo excusar mi ignorancia en algunos aspectos de la poesía ya que la preceptiva literia es amplia y mis conocimientos son limitados. Procuro, eso sí, transmitir a los demás lo poco que sé en cualquier aspecto de las diferentes disciplinas del saber humano, sean literarias, políticas, científicas o religiosas. Pero no me avergüenza que me enseñen, que me corrijan o que me lleven de la mano para aprender. Por lo tanto, querida amiga, valoro tu crítica como no puedes imaginar. De este modo es como se aprende, no con halagos. Hoy mi vida está centrada en la lectura, en la escritura y en la música, y con estos ingredientes culturales se alimenta mi espíritu. ¿Qué más puedo desear a estas alturas de mi vida?. Me leerás, como yo a ti en tu página, y todos habremos de enriquecernos con la participación. Agradezco tus palabras, porque son estimulantes. Me ha supuesto un placer y un privilegio el haberte conocido. ¡Ah! Ya he corregido el poema. Ahora sí sé que entre dos hemistiquios no caben las conjunciones. ¡Maravilla de mujer! Un abrazo.
Estimado amigo,
Gracias a tu poema que tanto llamó mi atención en este espléndido lugar pluricultural, he podido entrar en contacto contigo, y tener la posibilidad de compartir tu poesía. Mi aspiración es seguir aprendiendo con la ayuda de cualquier poeta que tenga sensibilidad y técnica. Seguir aprendiendo, seguir.
Recibe un cariñoso abrazo,
Dg
Gracias de nuevo, querida amiga, por tus palabras. Para mí también ha sido una gran satisfacción tropezarme contigo en mi camino poético, o tal ves sea que yo me he interpuesto en tu senda. Hoy, debido a mis habituales alergias primaverales, tengo algo de fiebre; pero ello no es obstáculo para que, mientras enchufo la cafetera y se hace el café que necesito, te dedique unos versos totalmente improvisados. Tanto en el teatro como en la poesía, me agrada improvisar. Para ti estos versos:
Te he encontrado, Diana, en mi camino.
Artemisa, mi diosa venatoria,
¿con qué arco luminoso has disparado
la flecha que se ha hincado en mi alma enferma,
el dardo con que hieres mis suspiros?
Amarga es la distancia entre los soles
cuando el Cielo dibuja sinfonías
en el albo silencio de la nada.
Mas dulce es la palabra que en los versos,
cual brisa acariciando la veleta,
arrulla mi poema improvisado.
Quisiera que en el río, junto a un sauce,
tu arco disparase hacia mi sombra
la flecha envenenada de un te quiero.
Para morir por siempre en los zarzales
en loa de los cantos ruiseñores.
Un abrazo. César.
Hacía meses que no me encontraba con un poema amatorio que despertara en mí el deseo de ir más allá del segundo verso. Chapeau, estimado escritor. Algunas concesiones a expresiones lexicalizadas en este tipo de poesía (cf. brisa nocturna / libando mi boca) no han podido romper el embrujo de unos versos bien construidos.
Te señalo que en este verso:
Lívida la aurora y rutilante el cielo,
deberías quitar la conjunción porque rompes la cesura, no puedes hacer sinalefa entre hemistiquios.
En este verso:
Ella estremecida y yo de amor sediento,
Tienes 7 sílabas en el segundo hemistiquio, por culpa de la conjunción.
Finalmente, no es aconsejable hacer sinalefa con vocablos que empiezan por vocal tónica:
ya sin besos de agua ni vanas promesas ...
En este verso, has hecho sinalefa con la preposición y AGUA. No es ni siquiera una licencia, pero se aconseja, puristamente, no hacerlo. Tus versos son muy clásicos en su forma, por eso te lo digo.
Un placer tus letras,
Diana Gioia
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