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CARTAS DE DESAMOR

por César Rubio Aracil

Cuando el amor nos traiciona (España)
Fecha: 21 diciembre 2006


 

Cuando te enamores, comienza a temblar.


Escribir cartas de amor es fácil aunque no se esté enamorado; basta con adjetivar y, ayudados por ciertos tópicos, hacer creer al receptor o receptora de la misiva que nuestro corazón ya no puede soportar el peso plomizo del beso anhelado. Crea o no el destinatario en lo que está leyendo, en general se sentirá atraído por un extraño gozo del que no querrá escapar. De “gozo”, digo, porque ante la duda casi siempre se opta por la complacencia. Pero hoy no vamos a referirnos al amor, sino a su rival sombrío.

     Sé de una persona amiga que en su día me confió una carta de desamor para que se la corrigiese, y si advertía algún exceso se lo hiciera saber. Por respeto no quise interferir en su decisión, que me pareció firme, y sin dilaciones ni encomiendas cumplí con su deseo. Al terminar con mi trabajo le pedí que la escribiera de nuevo y que procurara mantener la horizontalidad de los renglones. Ante su, “¿por qué?” le respondí que los renglones torcidos de arriba abajo representan, en grafología, depresión. Yo no quería que mi amigo pudiese quedar al descubierto en una faceta desventajosa. En las líneas rectas existe equilibrio. Como la misiva era dura, y más que “dura” despiadada, entendí que su cainita intención no debía quedar desdibujada por unos rasgos depresivos. Si hice mal no lo sé, de lo que estoy convencido es que el desamor incomprendido desemboca inevitablemente en el fracaso psíquico, y como mi amigo no comprendía que el enamoramiento es efímero, preferí que fuese él mismo con sus consecuencias. Si algún día, cuando el desamor quedara difuminado en su ánimo, optaba por reflexionar, se percataría de que supone una ridiculez sufrir por quien sólo merece indiferencia. (Digo esto porque, según sus propias confesiones, se sacrificó en exceso por la mujer que amaba.) Si yo tuviese que escribir una carta de desamor (hoy por hoy imposible de que suceda), lo haría con comedimiento y de manera reflexiva. Con rigor, desde luego, mas sin tratar de herir innecesariamente, sólo lo justo para despertar en mi ex la necesaria comprensión de su egoísmo y que no se sintiese envanecida por mi probable sufrimiento. “Es que ella me dijo que me querría eternamente”, se lamentan algunos ignorantes tan egoístas como la que dice, “mi amor por ti es y será eterno”. Eso no puede ser, porque en el enamoramiento caben las más locas afirmaciones. Yo, que he amado hasta el delirio, sonrío cuando pienso en las barbaridades y mentiras, algunas de éstas conscientes, que dije en su día a quien, de la misma manera, trataba de engañarme tal vez sin tener conciencia plena de lo que me decía. La carta de mi amigo a su ex, yo la hubiera escrito así:

     “Siento lo sucedido entre nosotros, más por ti que por mí. Te he querido sin aspirar a grandes contrapartidas y de mi amor has obtenido la dicha que ahora experimentas al sentirte liberada de un peso que ya no necesitas. Tal vez algún día tu conciencia, con el inevitable dolor que conllevan las malas acciones, te ponga alas en el alma para volar hacia la luz. Goza ahora que puedes puesto que yo también me regocijo al pensar que, por encima del amor que sentía por ti, coronaba mi conciencia un halo de misericordia por tu infelicidad de siempre”.

 

César Rubio (Augustus)

Cofundador del grupo

Escritores Castellano-manchegos y de La Mediterranía y colaborador de Metáfora.



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César Rubio Aracil



Nacido en Alicante (España) el 31 de mayo de 1935 Amante de la Literatura. Durante veinte años ha estado dedicado al sindicalismo, habiendo sido el impulsor de la U.S.O. en Alicante y posteriormente dirigente de CC.OO. Sus aficiones: Literatura, música y teatro. En la actualidad dirige la tertulia literaria del Casino de Alicante y, en colaboración con Raimundo Escribano y Pedro Fuentes-Guío está poniendo en marcha el Círculo de Bellas Artes de Alicante. Publicó, en el año 1992 Crepúsculos y alboradas. En 1997, uno de sus más tiernos relatos fue incluido en la antología Nueva Narrativa Alicantina, de Ediciones Tucumán. Además de colaborar en dicersas revistas y periódicos, César Rubio tiene tambien editados dos libros de poesías: Soy un círculo eterno y Sombras de mi soledad, ambos en 1991, y otro de breves ensayos La sombra del resplandor, publicado en el año 2000. Ganador de varios premios literarios, este incansable escritor -que cultiva con igual maestría la narrativa, la poesía y el ensayo- tiene a punto de concluir una novela El vuelo de la Gaviota, e inéditos dos poemarios y un ensayo (Karma, reencarnación y panteismo), como asimismo un libro de relatos y otro de (...)

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Escribir al autor: augustus1935@hotmail.com

 

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COMENTARIOS SOBRE ESTE ARTÍCULO


  • CARTAS DE DESAMOR
    24 de mayo de 2009, por Carlos Osorio

    hola.

    Creo que seria bueno poder leer la carta de su amigo para poder compararla y ver la diferencia de cuando se escribe con cólera y cuando se escribe con la razón.

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