Luz en sus venas, ébano la piel de Martiale. Alma de rosa.
¿De Yaundé?, ¿de Baumenda? ¿Acaso Martiale nació en la sabana, donde el hombre blanco abate elefantes y leones para provecho de su alma pervertida?
Ignoro el lugar exacto de Camerún donde nació la mujer de cuerpo azabache y alma de rosa, mas sé de su amor errático, de aquí para allá orando ante las flores y elevando a plegaria una sonrisa de rosado marfil africano.
Conocí a Martiale durante uno de mis encuentros con una taza de Moca, mientras sorbía con deleite un café colombiano.
-¿Caribeña?
En los labios de la camarera destella una luz policroma.
-Camerunesa. Negra por dentro y por fuera.
- ¿Quieres decir, mujer de alma negra?
-Como mi piel. ¿Acaso el alma, para ser buena, ha de ser blanca necesariamente?
Contemplo unos cuadros de Garpe, donde sus pinceladas mantienen un sabor mediterráneo de grata remembranza; pero es Martiale la sílfide oscura representando la luz del artista.
-Un güisqui, por favor.
-¿Con hielo?
-Con alma de rosa.
-¿De Jericó?
-Mejor de Camerún, las rosas de Siria están tristes.
La chica vuelve a sonreír. En realidad no ha dejado de hacerlo durante nuestra conversación, incluso cuando me habla de su hijo; pero entonces reflejando en sus labios un rictus de amargura: encendida tristeza semejante a un redoble de tambores de lejana resonancia otoñal.
Entra Garpe al bar, asoma Kenia por la puerta, se ilumina la mirada de Martiale, mientras la tristeza anida en la corola de la rosa de Jericó.
Música caribeña, besos y más licor, cigarrillo en mis labios, aplaudido gol del Barça. ¿Estoy perdiendo el oremus?
Hoy, ya sin goles del Barça ni güisqui a mi alcance, recuerdo a una chica de ébano, no sé si de Yaundé, de Baumenda o de Babanki, negra por dentro y por fuera. Quiera o no Martiale, una chica negra con alma de rosa.
César Rubio (Augustus)
Miembro del grupo
Escritores Castellano-manchegos y de La Mediterranía
y colaborador de Metáfora.
Nacido en Alicante (España) el 31 de mayo de 1935 Amante de la Literatura. Durante veinte años ha estado dedicado al sindicalismo, habiendo sido el impulsor de la U.S.O. en Alicante y posteriormente dirigente de CC.OO. Sus aficiones: Literatura, música y teatro. En la actualidad dirige la tertulia literaria del Casino de Alicante y, en colaboración con Raimundo Escribano y Pedro Fuentes-Guío está poniendo en marcha el Círculo de Bellas Artes de Alicante.
Publicó, en el año 1992 Crepúsculos y alboradas. En 1997, uno de sus más tiernos relatos fue incluido en la antología Nueva Narrativa Alicantina, de Ediciones Tucumán.
Además de colaborar en dicersas revistas y periódicos, César Rubio tiene tambien editados dos libros de poesías: Soy un círculo eterno y Sombras de mi soledad, ambos en 1991, y otro de breves ensayos La sombra del resplandor, publicado en el año 2000.
Ganador de varios premios literarios, este incansable escritor -que cultiva con igual maestría la narrativa, la poesía y el ensayo- tiene a punto de concluir una novela El vuelo de la Gaviota, e inéditos dos poemarios y un ensayo (Karma, reencarnación y panteismo), como asimismo un libro de relatos y otro de (...)