Imprimir este artículo Enviar este artículo a un amigo
REDACTAR Y ESCRIBIR

por César Rubio Aracil

(España)
Fecha: 29 marzo 2004


 

REDACTAR Y ESCRIBIR

Aunque "redactar" y "escribir" sean palabras sinónimas, la diferencia entre los conceptos que encierran -si profundizamos en ellos-es notoria. Según el diccionario de M. Moliner, redactar significa "dar forma por escrito a la expresión de una cosa". Completamente de acuerdo. Por lo tanto, una buena redacción será la que respete la construcción sintáctica, la ortografía y, en definitiva, las reglas gramaticales al uso, además de dar lustre al estilo. "Escribir bien", indudablemente, conlleva la necesidad de redactar correctamente. ¿Cuál es, pues, la diferencia de fondo entre estos dos vocablos? Vayamos a ello.

Para escribir "bien", a diferencia de redactar "correctamente", se precisa del conocimiento la exactitud de cuanto se expresa: la verdad del conocimiento en sí. También, hacer asequible el texto con un lenguaje comprensible y ameno, buscar formas expresivas literarias, ordenar la estructura narrativa, elegir la adecuada adjetivación, adaptar la palabra a su fiel significación (semántica), evitar las cacofonías y las perífrasis ... y, para no extendernos demasiado en explicaciones sobre la preceptiva y la técnica literarias -que la mayoría de los socios de Letras Hispanas" conocemos-, destacaremos -al margen de reglas y de puritanismos- la virtud de la novedad literaria; cualidad ésta que, al menos en nuestra época, no se prodiga. He ahí la diferencia, "grosso modo", que aprecio entre ambos conceptos.

Hay muchas personas (algunas de ellas acreditadas como buenos escritores/as) que me aconsejan, convencidísimas: "Para que te salga una buena novela, olvídate de la Gramática y escribe. Lo que interesa es dar salida al sentimiento y respetar su espontaneidad y frescura. Luego, revisa". Yo, al principio de dedicarme a la narrativa, asumí tal orientación. Sin embargo, transcurrido el tiempo me he dado cuenta de que no es tan sencillo, ni conveniente, como cree la mayoría de los aprendices de escritor e, incluso, como acabo de apuntar, de ciertos "experimentados" escritores. Voy a ofreceros mi conclusión a modo de ejemplo, basándome en mi propia experiencia.

Antes de comenzar la redacción de una novela, de una narración breve o del género literario que elija, esquematizo en la mente mi proyecto literario y lo maduro durante meses, semanas o días, según corresponda en cada caso. Luego, ya en sazón mi idea general, abro las fichas necesarias para reflejar en ellas las características psicológicas y físicas de cada personaje. Concluidos estos preparativos, y otros de menor envergadura, comienzo la narración, deteniéndome en determinados momentos de mi trabajo para meditar sobre lo que voy a decir. Cuando estoy convencido de que lo que deseo expresar es lo correcto, entonces ya no me detienen la sintaxis, la puntuación ni la adjetivación. Lo hago de este modo, porque sé que mi mente, como la de la mayoría, está muy contaminada de ideas y de conceptos falsos. Es decir, estereotipada. Luego, sí, cuando he dado fin al capítulo, lo reviso con la pulcritud con que un orfebre se fija en los más mínimos detalles de su preciso trabajo. De lo contrario caería en el tópico, en el error y en la vulgaridad. Aun así, cuando termino un trabajo literario de cierta envergadura, lo doy a leer a conocidos y amigos para que me den su opinión. Y después, inavriablemente, le pido a un buen filólogo que pergeñe mi trabajo. Porque algo que va dirigido a los lectores merece, en atención a quienes nos leen y a la grandeza de nuestro bello idioma, las máximas precauciones.

Corregir después de haber escrito, sin meditar en lo que se ha expresado, es una equivocación. Si así lo hiciésemos, nos veríamos obligados a comenzar de nuevo nuestro trabajo. Es algo similar a decirle a un hijo nuestro, todavía un niño, cuando se sienta a la mesa para dar buena cuenta de su almuerzo: "Primero límpiate la boca y después come".

César Rubio (Augustus).



Este artículo tiene © del autor
y no se puede utilizar sin su expreso consentimiento.


63204


 

César Rubio Aracil



Nacido en Alicante (España) el 31 de mayo de 1935 Amante de la Literatura. Durante veinte años ha estado dedicado al sindicalismo, habiendo sido el impulsor de la U.S.O. en Alicante y posteriormente dirigente de CC.OO. Sus aficiones: Literatura, música y teatro. En la actualidad dirige la tertulia literaria del Casino de Alicante y, en colaboración con Raimundo Escribano y Pedro Fuentes-Guío está poniendo en marcha el Círculo de Bellas Artes de Alicante. Publicó, en el año 1992 Crepúsculos y alboradas. En 1997, uno de sus más tiernos relatos fue incluido en la antología Nueva Narrativa Alicantina, de Ediciones Tucumán. Además de colaborar en dicersas revistas y periódicos, César Rubio tiene tambien editados dos libros de poesías: Soy un círculo eterno y Sombras de mi soledad, ambos en 1991, y otro de breves ensayos La sombra del resplandor, publicado en el año 2000. Ganador de varios premios literarios, este incansable escritor -que cultiva con igual maestría la narrativa, la poesía y el ensayo- tiene a punto de concluir una novela El vuelo de la Gaviota, e inéditos dos poemarios y un ensayo (Karma, reencarnación y panteismo), como asimismo un libro de relatos y otro de (...)

Ver todos los artículos de este autor

Escribir al autor: augustus1935@hotmail.com

 

Buscar en Google
Google

 



ESCRIBIR UN COMENTARIO SOBRE ESTE ARTÍCULO

 

COMENTARIOS SOBRE ESTE ARTÍCULO


  • REDACTAR Y ESCRIBIR
    4 de julio de 2008

    Me he sentido muy identificado con tus palabras. Yo hago algo similar, primero lo organizo todo (en mi caso, por ejemplo, muchas veces mediante largas listas de excel). Y luego escribo, y medito durante el proceso, pero mis pausas para pensar el siguiente paso me desvían demasiado y me retrasan. Me pierdo en pensamientos y este es mi mayor defecto, tengo una nube de ideas por al cabeza que no deja que escriba tranquilo.

    Un saludo.


    • REDACTAR Y ESCRIBIR
      5 de julio de 2008

      Es normal, a mí también me sucede; sin embargo, en mi caso funciona bien el método que sigo. Si dejo que los impulsos emotivos tracen su ruta, me siento perdido. ¿Qué hago, pues, para oponer una adecuada resistencia a los sentimientos cuando observo que éstos me ofrecen múltiples posibilidades? Simplemente detengo el proceso emocional, valoro las distintas ideas y elijo la que considero más conveniente para mi texto; la "aparco", vuelvo a emocionarme y elijo otra. De esta manera, hasta que digo "¡basta!". Entonces, serenamente, selecciono la que estimo mejor de entre todas ellas. Porque escribir, querido amigo o querida amiga (no tengo el placer de saber con quién estoy tratando), cuando lo queremos convertir en arte precisa de mucho sacrificio. Ha habido ocasiones en que he tardado varios días en redactar un sólo párrafo. Gracias por tu comentario.

      César


  • REDACTAR Y ESCRIBIR
    24 de mayo de 2008, por rossy

    me parece interesante el comentario pero me cuestiono lo siguiente: acaso el hecho de tener un adecuado manejo de las reglas ortográficas así como tenerlas aprendidas implica el ser un excelente redactor y entonces cuando plasmo las ideas no se le llama redactar sino escribir cualquier barbaridad y ya???? jajaja q ideologías....


    • REDACTAR Y ESCRIBIR
      24 de mayo de 2008, por César Rubio Aracil

      Tal vez deba explicarme mejor. Se puede ser un/a excelente redactor/ra y escribir sin que el relato sea atractivo; es decir, que llegue al lector o a la lectora. Hay relatos estupendamente redactados: sin faltas ortográficas, con una perfecta sintaxis, buena adjetivación, etc., que al mismo tiempo carecen de valor literario. El hecho de escribir "sandeces", por ejemplo, puede ser un acierto narrativo dependiendo del contexto del capítulo que se esté elaborando; si el protagonista es un memo, como comprenderás, no caben las palabras cultas ni las reflexiones trascendentes. La buena escritura requiere una acertada redacción, pero sin olvidar la función literaria, la dependencia del lector/a a la obra que está leyendo. Gracias por tu comentario.

      augustus


  • REDACTAR Y ESCRIBIR
    23 de septiembre de 2007, por angie

    me parece q esta bn pero me gustaria q c olocaran a parte redaccion y la escritura


  • > REDACTAR Y ESCRIBIR
    26 de enero de 2006, por Adry

    Sinceramente, me gusta mucho la manera en que fue redactado este artículo. Pues, el autor muestra una gran fluidéz en las ideas y las expresa de una manera tan clara que, por lo menos en mi caso, no quedó lugar a dudas con respecto al tema expuesto. Mañana tengo una exposición sobre Cómo redactar correctamente y este artículo me fue de garn utilidad.

    Muchas gracias...


    • > REDACTAR Y ESCRIBIR
      26 de enero de 2006

      Gracias. Me alegra saber que mi escrito le ha servido a una persona. Intentaremos en lo sucesivo buscar maneras de ser útil a los demás, porque yo también me nutro de los trabajos de otros compañeros/as de MCH. Un abrazo. Augustus.

#spip_cron