CARMINA

A Carmín, quien dejó su sillón y voló a pintar rostros de infinita ternura,

más allá de esta vida.

Esta es la muchacha de rostro reposado

que se sienta en un sillón con doble ruedas

viendo pasar la vida por su lado.

Esta es la nueva pitonisa

que convierte su sillón en nuevo trípode

para gritar verdades y mentiras.

Esta es en fín, Carmín ,

quien rompió con la Poesía

pero que pinta cuadros al abstracto.

Que pinta orquídeas y pájaros sin ojos,

caballos que galopan desbocados

y además pinta plazas y muñecas.

Esta tremenda Carmina, pitonisa,

me grita con la voz casi apagada:

” quema la sombra de tu noche larga

y date al viento que llegó oportuno

para llevarte girando entre sus vuelos “.

René Dayre