cuando la edad provecta
nos resigne a la nada
“alma mía gentil”
da mi saludo a Pedro,
y di entonces
“¿quien marcha
entre la violeta
y la violeta”?
Hacia el Fuego
Poema de adiós al 2007
{A Pedro Martínez}
Arrojadas al fuego las memorias
los almanaque todos
aspirando solo al frío
espectral de lo no sucedido
y esperando sin esperar
heme aquí en este ruedo
de vida-muerte
como el viudo insomne
de torres de Aquitania
“sin laúd constelado”
ni estrellas en el cielo
zurcidas por las manos
de un niño-dios que juega
hacer del universo
miríadas de deseos,
y el miura en mi costado
muge solo en los sueños,
o el traje de alamares
se tiñe de la sangre
de la roza que siempre
floreció en los jardines
sin los porqués
de un tiempo
que nos lleva y nos trae
como la mar incierta
“siempre recomenzada”:
ay este “hablar de lo eterno
y las edades muertas”
o el “llorar a Adonais”
cubierto ya de hiervas,
son el cierto destino
de un libro que es el cuerpo:
cuando la edad provecta
nos resigne a la nada
“alma mía gentil”
da mi saludo a Pedro,
y di entonces
“¿quien marcha
entre la violeta
y la violeta”?
“¡Palmas! ¡ y la dulzura
de una vejes de raíces”
donde purificado
por las ánimas áureas,
yo me elevo a lo alto
de un” prístino holocausto”
con voces silenciosas
que moran en espejos
Oscar Portela
Corrientes Argentina
diciembre 21 del 2007

