CALLAS

…y siento manifestarse en mí

tu música de aquellos días.

Callas…. y te regalo alforjas

repletas de caricias.

Llévate el espejo de mis ojos

y recuérdame enamorada.

Aún callas…y me pregunto:

¿porque no se mueven las hojas?

Le suplico a la diosa del aire

que juegue revoloteando mi pelo.

Que como eco inunde tu cuerpo

llevándote el aroma de nuestro ayer.

Aunque sé que mi esencia jamás olvidarás.

y desborda en mí tu perfume.

Xenia Mora Rucabado