te cuido, criatura del pánico

te ahogo en palabras predilectas

te rompo los dedos de subir

te siento por rincones de luz

con desaliento te abrigo


es necesario que vivas

sencillamente

como esas lágrimas que siempre bebemos

adentro de la risa


te cuido del otro

y

los deliciosos ríos del verano


es mi trabajo

siempre la efigie

nunca la certeza


el mapa de arena

el antifaz de amores


no hay otro modo de andar este imposible.