Dilecta de un poder que yace con los días
enhebra la criatura sus anhelos
¡ Dulce nada
rueca de quimeras!
juguete de tanto laberinto
confiere suplicios el aquí
¡perdón a lo encontrado
reverencia al Otro!
la Providencia dispone sus placebos
racimos de maldad
turbio amar lo amado
otorga esa tijera Señor
dispón el fuego .

