Estaba allí
donde no llegó nunca el viento
donde la vida se hizo al silencio
donde la nada era todo.
Estaba allí
donde cayeron las alas de mi ángel,
donde la lluvia caía triste
y moría al charco.
No sé como,
estoy aquí
fundida en su silencio
confundiéndome en su nada
muriendo junto a la lluvia
con el frío de la inercia,
sin dolor.
Eleanne Triff
CUBA
ilianad@rect.uh.cu

