Poema 4

Mirando me deslumbra

tu cuerpo, entre sombras

y en solo un segundo

acaricio tu piel;

que moja mis sentidos

con suaves

gotas de lluvia;

que traes escondidas

en tus ojos de miel.

Si solo hoy tuviese

un poco de tu tiempo;

navegaría los mares

que encierras,

en tu ser

hallando la frescura

que llevas muy guardada

en el atardecer.

¡Oh niña!

de mis sueños

te ofrezco

el fuego eterno

en un anochecer;

así con cada aliento

que nazca de tu boca

me entregaras

solo un beso

que apague ¡

hoy mi sed!…

Gustavo Daniel Alonso

Bs.As.16 de agosto de 2005.