Siempre conocí el amor

Siempre, pude besar

los labios dulces

de una mujer

y ahora,

no se arriman

a los míos;

no recibo esas caricias

amalgamadas

que rozan mi cuerpo.

Siempre, sentí el calor

de los cuerpos apretados

que murmuran,

los sentidos transparentes

de una mujer desnuda.

y ahora, no tengo nada

¿cómo acercarme?

si solo las penurias

salvajes del ayer

me tienen atrapado

en un mundo silencioso

que me devora.

Siempre, sentí el amor

en mis manos,

en mis besos,

en mi corazón

que no late con firmeza

solo espera aquel suspiro

que dibuja el sentir

de pequeñas mariposas

que nacen, para no morir….

Gustavo Daniel Alonso

Bs. Aires, 19 de agosto de 2005