Y…

…el paraíso lo encontré entre sus senos,

el infierno entre sus muslos,

en sus labios la vida

y la muerte en su mirada.

Deja que sigua durmiendo

soñando con el mañana.

Deja que encuentre tus besos

cubiertos por la hojarasca.

Deja que entre la noche

a esconderse entre las sábanas.

Deja las puertas abiertas

y no cierres la ventanas.

En Baza a 10 de mayo del 2004