CASCABELES

Cuento del mar

– Hazme un cuento, concha hermosa,

De un niño y de la mar

De una barca caprichosa

Con el casco de coral.

– En un barco, barquichuelo,

Va cruzando el ancho mar,

Un pequeño marinero

Que navega sin cesar.

Boga, boga, con empeño,

Por mil sendas de la mar,

Va a un país que vio en un sueño,

Donde todo es de cristal.

Donde danzan los reflejos

De las luces al brillar

Y los lagos son espejos

Que reflejan el danzar.

Vive un hada en una perla

Que su sueño ha de besar

Y en las crestas de las olas

El barquito ha de llegar.

– Linda concha nacarada,

Sabes cuentos de la mar,

De las perlas, de las hadas…

– Son los cuentos de agua y sal.

A mi Chiqui

Que retocen los azules,

Los azules de la mar;

Que los aires se embalsamen

Con perfume de azahar.

Amo más un tierno beso

Y una risa de cristal,

Más bellos que los azules,

Más gratos que el azahar.

Quiero verte tan dichosa

Que prodigues el besar

Y que hagas sonar la música

De tu risa de cristal.

Cueva de América

No temas a mi boca oscura

Ni al agua lenta que gotea;

Piensa en los siglos de ternura

Hechos poema entre mis piedras.

Fui madre para el indio manso

Y para el indio en rebeldía;

Al patriota ofrecí descanso

Mientras sanaban sus heridas.

Mira las lomas y los llanos,

Llena de luces tus pupilas,

Y desliza después las manos

Por mis paredes siempre amigas.

Y si avivan tu fantasía

Mis estalactitas y mi manto,

Oye también la poesía

Del son del agua con los años.

La gran ronda

Bordemos la ronda

Junto a un palmar,

Si brisas y palmas

Nos quieren cantar.

Bordemos la ronda

Junto a un central

Con cañas maduras

Del cañaveral.

Bordemos la ronda

Muy cerca del mar

Con cantos de olas

Y olor de pinar.

Bordemos la ronda

De risas y amor;

Nuestros padres hacen

Un mundo mejor.

Bordemos la ronda

Que el mundo es muy bello

Y el futuro aguarda

Con claros destellos.

Bordemos la ronda,

No importa el lugar.

Voces y manos

Debemos juntar.

Bordemos la ronda

Vamos a cantar.

La ronda del mundo

Haremos brillar.

Beso de niño

Si yo fuera un beso

Por el mundo iría;

Mejillas de hermanos

Mi amor buscaría.

Mejillas rosadas,

Morenas, cobrizas,

Color de bombón…

La niñez florida.

Si yo fuera un beso

También jugaría

Zafaría rizos,

Y cuántas cosquillas.

Si yo fuera un beso

Por el mundo iría

Llevando cariños,

Pidiendo sonrisas.

En sueños de niños

Yo me posaría.

¡Ay, quien fuera un beso

De luz y alegría!

Escuelita serrana

Entre ríos y palmeras

Se escurría la mañana;

Era una escuela en la sierra,

Una escuelita serrana.

Era la escuela pequeña,

Con un huerto y un jardín

Y un caminito de piedras

Perfumado de jazmín.

Era joven la maestra

Y enseñaba con amor,

Mientras caritas risueñas

La miraban con candor.

Por las ventanas abiertas,

Entraba sonriendo el sol

Para ver la gente nueva:

El futuro en un crisol.

Era una escuela en la sierra,

Una escuelita serrana;

Entre ríos y palmeras

Se escurría la mañana.

Niña Luna

La niña Luna

Quiere jugar

Con otra luna

Que ve brillar

En aguas quietas

De la laguna.

Dice risueña:

– Ven a jugar.

Mas no responde

La suave luna

Flor de agua-luz

De la laguna.

La oscura noche,

De fina lluvia

Se va a pintar,

Porque no tiene

La luna rubia

Con quien jugar.

Jinete

He sido alegre jinete

En un corcel pardo oscuro.

Del trote pasó al galope:

Sonaban sus cascos duros.

En la tarde de verano

Cuando el sol ya se ocultaba,

Mi corcel de largas crines

Contra el viento galopaba.

Vueltas, vueltas y más vueltas

Por circulares caminos:

Qué alegría galopar

Por caminos sin destinos.

Iba en danza el corazón.

Música de cascabel.

La alegría se desborda

Encima de mi corcel.

He sido alegre jinete…

Era hermoso mi corcel…

Era tarde de verano

Con brillo de atardecer.

Día y noche

El buen sol, todo sonrisas,

A otros niños va a alumbrar,

En su barca de colores

Ya se aleja y tiñe el mar.

Pronto llegará la noche;

Vamos todos a soñar:

En el cielo las estrellas

Se preparan a danzar.

Mañana al volver el día,

Nos pondremos a jugar

Mientras lejos otros niños

Verán la luna asomar.

Día y noche, luz y sombra

Se suceden sin cesar;

En su barca de colores,

Viaja el sol y tiñe el mar.

Las pamelas de mi abuela

Cuando anda

Tan graciosa,

Tan ligera,

Tal parece

Que la abuela

Se volviera

Una pamela.

Los sombreros

Sombrerones

Con aleros,

Con florones,

Y hasta velos,

Son amores

Y desvelos

De la abuela.

Como cose

Sus sombreros

Con paciencia,

Con afanes…

Van y vienen

Los hilvanes,

Y entre tules

Y pajillas,

Coquetean

Tafetanes,

Terciopelos…

Tan bonita

Me parece

La abuelita

Bajo el ala

Del sombrero,

Que quisiera

Ser yo el lazo

Si mi abuela

Se volviera

Una pamela.

Arco iris

Habrá por la tarde

Fiesta de colores;

La anunció la lluvia

Con sus mil tambores.

La anunció la lluvia

Con sus mil violines

Sonando en los lirios,

Besando jazmines.

Cantan en las palmas

Las brisas más suaves;

Del viejo algarrobo

Ya salen las aves.

Ya cesó la lluvia.

Delicada cinta

De siete colores

Los arroyos pinta.

¡A la fiesta fiesta

De luz y color,

Con el agua juegan

Los rayos del sol!

Boda en el mar

La concha irisada

Habrá de casar

Con un caracol

De oro y coral.

Vestirá la novia,

De blanco y azul:

Un traje de olas

Más suave que el tul.

Vendrán invitados

Del fondo del mar

Con perlas rosadas

Y flores de sal.

Un coro de voces

Del vaivén del mar

Cantará a los novios

Al verlos pasar.

Y habrá linda fiesta

De luz y color

Al dormir la tarde

En brazos del sol.

Nana

Por un caminito

Sembrado de luz,

Pasea la luna;

El sueño no quiere

Venir a esta cuna.

La noche es potrillo

De crines muy negras

Y cola de estrellas;

Galopa sin ruidos,

Galopa sin huellas.

Duerme, niño, duerme,

Que la luna luna

Por fin tiene sueño.

Duerme, niño, duerme,

Mi niño pequeño.

Duerme, niño, duerme,

Que el potrillo oscuro

También tiene sueño.

Duerme, niño, duerme,

Mi niño pequeño.

Castillo de arena

Eran una, dos y tres,

Eran olas de la mar

Con sombreritos de espuma

Y deseos de jugar.

De arena hacía un castillo

Para sus sueños soñar,

Una niña pequeñita

De dulcísimo mirar.

De palacios nacarados

Salen a curiosear,

Los caracoles más bellos,

Favoritos de la mar.

Las tres olas saltarinas

Con deseos de jugar,

Al ver la niña en la arena,

Dejaron de retozar.

Y rizando el agua azul

De la orilla de la mar,

Llegaron hasta la niña

De dulcísimo mirar.

Besaron sus piececitos,

Con un beso de agua y sal,

Y la niña les dio a cambio

Su castillo y un cantar.

Y cuentan los caracoles

Favoritos de la mar

Que las olas se llevaron

El castillo y el cantar.

Que la niña guarda el beso

Con perfume de agua y sal

Debajo de su almohada,

Para sus sueños soñar.

Eran tres naves…

Eran tres naves, tres,

Del marino genovés.

Por alas llevaba velas;

Eran las tres carabelas.

Era un mar desconocido,

Era un marino atrevido.

Un nuevo mundo descubre

Un día doce de octubre.

Las obras embravecidas

Guardaban perlas dormidas:

Que son perlas antillanas

Las islas americanas.

Eran tres las naves, tres,

Del marino genovés.

Sobre el mar azul profundo,

Lo esperaba el Nuevo Mundo.

Marinero

Soy marino marinero;

De mi barco, capitán;

No le temo al fuerte viento

Ni al bramido de la mar.

Llevo alegre un gran tesoro,

Un tesoro sin igual,

Más valioso que las perlas

Que se ocultan en el mar.

He guardado mi secreto:

Yo lo sé y nadie más,

Ni siquiera las gaviotas

Que me vieron alejar.

Cuando pasen cinco lunas,

Mi barquito ha de arribar

A una playa del Caribe

Arrullada por el mar.

Dejaré allí mi tesoro;

Mi secreto se sabrá

Cuando vengan muchos niños

A mi barco contemplar.

Tenderé mis manos puras

Con la flor de la amistad;

De la flor brotará un beso

Con dos alas y un cantar.

Niño del mundo

Sé que estás lejos,

Pero te siento,

Mi pensamiento

Se posa en ti,

Detrás del mar.

Cuando tú sientas

La brisa leve

Que apenas mueve

La rubia espiga

En el trigal…

Cuando tú oigas

Suaves rumores

Entre las flores

Recién abiertas

Del cafetal…

Cuando tú mires

En el ocaso

El sol de raso

Semidormido

Sobre el nopal…

Cuando tú oigas

El rumorío

Del ancho río

Que copia verdes

Del manigual…

Cuando tú mires

Hacia una estrella

Pálida y bella,

Flor de mañana

Al despuntar…

Cuando tú veas

Las nubes suaves

Cual blancas aves

Buscando azules

Para volar…

Piensa en mi mano

Cordial y pura,

En mi ternura

Y en una isla

De sol y mar.

Cascabeles rojos

Rojos cascabeles,

Brillo de coral;

Risa de cristal,

Cascabeles rojos.

Lindos cascabeles,

¿Son acaso el sueño

De un niño pequeño

Que ríe al soñar?

¡Glin-glin… glin-glin-glin!

Risita traviesa

De un niño que besa

Después de jugar.

¡Qué fresca alegría

Cuando un cascabel,

Brillante clavel,

Empieza a sonar!

¡Que se llene el mundo

De risas de niños,

De juegos, cariños…

De cascabeleos!