Con nocturnidad y alevosía

Busco esa línea recta,

esa mirada que no se esconda.

Busco tus ojos, te miro queriendo,

te quiero mirando.

Paseo con miedo y desvaído,

sin saber qué hacer y qué decir

espero a que acabe la clase,

esperando a decirte, ¿dónde vas?

Yo, a dejarme llevar…

Dame una oportunidad,

déjame concursar,

tengo partido el pensamiento,

estoy cada día más clavado al suelo.

Me queda lejos, muy lejos el cielo.

Y no dejo de mirarlo todas las noches.

Siempre me acuerdo de ti cuando veo las estrellas.

Me guardo una y la echo en mi bolsillo.

Ayer miré y lo tenía repleto de luz

todos cansadas de vivir lejos de la nada,

todas deseando de que me dieras pomada.

Pensé, que por qué no me querías

y así podría devolverlas todas con nocturnidad y alevosía.

El cielo gritaba…llorando de pena.

Me encontraba bajo tu condena…

“Lo bueno de los años es curan heridas,

lo malo de tus besos es que crean adición”;