Déjame entrar

Déjame imaginarme de tu mano

déjame soñarte aquí cercano,

déjame invitarte a ver el sol.

Déjame llamarte ‘mi amor’.

Con los brazos cruzados mirando el reloj,

con las manos atadas pensando en el sol.

Viendo cómo se ondean las hojas de los árboles,

pensando que son tus melenas que no hacen caso del aire.

Creyendo que desobedece a su razón,

convencido de que escuchará a su corazón…

Déjame entrar en tu vida,

déjame entrar de puntillas,

déjame entrar ¡ay chiquilla!

Hazme un poquito de caso por favor.

Me doy la vuelta para resbalar con el alcohol.

Te besé para sentirme mejor.

Desperté teniendo fe en mi ‘one love’.

Me dormí, para amanecer otra vez, ‘on the floor’.