17 de marzo de 2012
Andalucía Necesita el Cambio
Artículo de opinión sobre las elecciones andaluzas y la crisis institucional
Andalucía necesita, exige el cambio; el voto del 25 de marzo ha tomado carácter de plebiscito, porque no se vota la alternativa política, sino la continuidad de los que la han gobernado tan largo tiempo.
Sin embargo, no se observa el gran declive electoral socialista. Y lo más grave es que aún tiene un gran porcentaje de votantes; eso no es posible, no se entiende, tras lo que se sabe y se está sabiendo sobre el mangoneo de dineros, esa corrupción institucionalizada en la que aparece implicada la Junta de Andalucía, en los casos de negocios de los hijos de Chaves, las prejubilaciones falsas e Invercaria, un escándalo de vicios viejos que puede acabar degenerando en episodios de corrupción por el reparto de millones sin cumplir las exigencias legales.
Ya la Jueza ha dictado orden de prisión para el Director General, Guerrero, y ha declarado imputados a otros cincuenta.
La economía andaluza, la más golpeada de la UE
El gran problema con que la Junta va a afrontar la cita electoral es la nefasta situación económica que deja en Andalucía con un 31 % de paro, el porcentaje más alto de la UE, ante la inacción y el silencio mancomunados de la Junta y de los sindicatos, cuya responsabilidad en ello muestra la inconclusa reforma laboral que, en varias ocasiones, no han sido capaces de conformar.
Y el colmo es que estos sindicatos, antiguallas del pasado, se siguen comportando como si con ellos no fuera el continuo avance del paro, mientras continúan recibiendo las inconcebibles y millonarias subvenciones del erario público.
Una deuda de 25.000 millones de euros
Añádase, además, la deuda que ronda la impresionante cifra de 25.000 millones de euros, según estimaciones del propio Javier Arenas, quien ha denunciado el impago de facturas y el recorte de servicios públicos en los últimos meses.
Han dejado las arcas andaluzas exhaustas, lo que no impide que sigan gastando cantidades ingentes de dinero en mantener su aparato clientelar, en subvenciones inútiles y en dispendios disparatados como la rehabilitación del Palacio de San Telmo.
Treinta años de cultura del subsidio
Los socialistas se han mantenido durante 30 años en el poder gracias a la cultura del subsidio que tan buen resultado les ha dado; pero la crítica situación de Andalucía exige un cambio de rumbo que ponga las bases de una economía competitiva y acabe con esas estructuras caciquiles y proteccionistas que suponen la base electoral del PSOE.
Pasaron aquellos viejos caciques y vinieron estos nuevos.
Un fracaso de modernización
El PSOE no ha sabido modernizar esta Comunidad y ha fracasado totalmente. Por ello, Andalucía merece otra solución para acometer las reformas que necesita, reformas que deben empezar por la ejemplaridad de los gobernantes.
Esta región, con el mayor índice de paro de toda España, sufre una economía arruinada por la Junta con todo tipo de manejos y tropelías entre los ERE y los asuntos sucios de Invercaria.
El PP y su “inesperado aliado”
Puede que el PP llegue ahora con el suficiente impulso para gobernar; cuenta para ello con el apoyo y entusiasmo de su inesperado aliado socialista, que se presenta como el “camino seguro”, pero su único camino es el que conduce a aferrarse al poder y a la corrupción, esa que —según publicaban ayer— “ellos han denunciado con contundencia”, cosa que solo sucedió tímidamente cuando apareció denunciada en la prensa.
Conclusión: no un blanqueo, sino una reconstrucción
Andalucía no necesita un blanqueo primaveral, sino una gran reconstrucción; clama por un aire nuevo y formas distintas, políticos íntegros y decentes, con experiencia y los pies en el suelo, preparados, formados y con su patrimonio ya constituido, gente que esté dispuesta a llevar a cabo las transformaciones en profundidad que requiere Andalucía, sin engaños ni mentiras, que no se conforme con un cambio meramente cosmético.

