ELEVEN (11-09)

Dos pájaros se lanzan

a morir y a dar muerte;

dos torres, aterradas,

no entienden lo que pasa.

Es tarde para toda

reacción que evite el triste

final que muchos sufren

y otros muchos festejan.

Han derrumbado un tótem,

han asolado el cielo

que las torres besaban.

Miles yacen sin vida.

Millones se quedaron

boquiabiertos, pasmados.

No hay nadie que comprenda

qué pasó y qué cosas

sucederán mañana,

cómo sigue la vida.

Al águila, furiosa,

se ve batir sus alas.

Una espesa tiniebla

baja a opacar el mundo;

de la muerte ha surgido

otra cara del orbe;

se ha desplomado el orden,

hay pavor en la Tierra.