EN LA INMENSIDAD CELESTIAL

de la nostalgia,

transcurren estos versos

donde invento las palabras,

como gotas de diademas

en mi mente.

El cuerpo inventa umbrales

hacia ninguna parte.

La esperanza en vano se cobija

entre los retazos del ayer.

Más sé que pronto vendrá

a embargarme

el abismo luminoso

del silencio.