ESOTÉRICA

Ya he visto dilatarse las ventanas de mi alma
en el susurro de la paciencia.
Como cadenas que atrapan la noche,
me asomo al espejo de mis dudas
encontrando que yo mismo
soy un misterio.

Caminé sin saber
que más allá de la mirada
puedo traspasar la distancia
y navegar
en la timidez del espíritu.

En el retrato de lo oculto,
mi sombra ha pasado como incrustrada
en las pupilas de Dios.