desde mi soledad tan sola
soy herrumbre
puerta abandonada
del último tren
hacia ninguna parte.
que la hierba
otrora fuese mi encanto
son espinas
que hieren
mis pies descalzos.
no siento
la risa de los niños
que era mi risa,
soy una lágrima
que deambula por la vida.
que esa música
emergida de mi ser
es mi sepulcro
y punza tan hondo
el tuétano del alma.
Xenia Mora
13-11-2005

