“No es ético utilizar imágenes arquitectónicas del pasado para un edificio contemporáneo.”
Resulta un gran aporte para esta “La Ciudad Tobogán”, como bien lo decía un filólogo español amigo mío al referirse a la capital, el edificio del anexo al Banco Central. Por su estética alejada del caos urbano en que estamos sometidos día a día, por su sentido de orden y serenidad que le conceden esas formas que, lejos de adornarse con elementos clásicos como columnas, capiteles etc. que sin necesidad en algunos casos son usados para dar presencia a los edificios, este en cambio logra levantarse, orgulloso y desafiante a la mirada de cualquier simple mortal, demostrando, con dignidad y sin uso de imágenes del pasado, lo que realmente es… El Banco Central.

