Selección de poemas (I)

SILENCIO CÓMPLICE

Extraño el silencio cómplice de tus labios

el último día que conversamos;

miradas entrecruzadas y palabras cortantes

ensalzadas con la cotidiana realidad.

No puedo pensar en ti

más que en los sueños fugaces e incoherentes;

las madrugadas se salpican de nostalgia

martirizando mi tenue descanso.

Quizás la vida sea ambigua

y la imprecisión de una esperanza

precipite el caos de una existencia

contradictoriamente consistente e insatisfecha.

La incertidumbre melancólica

agita las ventanas de un corazón claustrofóbico y apasionado

que grita en la oscuridad de un recuerdo

y muere en la indefinida frontera de la correcta hipocresía humana.

No digas nada:

los besos saben mejor que las palabras.

LA RESPUESTA

¿Me amas? – le preguntó la esperanza

y me mordí los labios esperando una respuesta.

No la hubo;

sólo un adiós prematuro

y un suave beso en la mejilla.

ENAMORARSE ES ASÍ

Deseo tu cintura entre mis brazos

con la inocente lujuria de un niño

enamorado de su maestra.

Un beso robado a riesgo de perderte

de mi estrecho círculo de aciertos;

la armonía de tus tiernos desfiladeros,

valles de la perdición que incitan

a cometer actos imperdonables.

Error de los hombres de entregar

el corazón completamente;

imposible fraccionar la presión

que revienta las venas de la insaciable

pasión por la belleza humana.

Palpito en ti con la intensidad de la

carne convertida en locura infinita;

grito para que sepas que sufro

cuando me castiga tu cuerpo.

¿Enamorarse es así?

Imperdonable que la víctima escoja

el instrumento que empuña el verdugo

para arrancarle el alma.

Ricardo López Ledón
Cuba
ledon@info.isctn.edu.cu

Ilustraciones: Ray Respall Rojas
17 años, estudiante de San Alejandro
Cuba