TRÁNSITO

Nutrir lo casual con pizcas de reparo.

Este espíritu atraviesa el ritual

más posesivo consigo mismo

y se esconde en el propio aroma.

Como amor que no se rehabilita

a pesar de significar un tiempo

donde la fantasía carga con los mejores colores

planeo en un latir descansado

a lo largo de anécdotas

que sonríen dulcemente y se van

mientras yo también me voy.