gracias Señor por tus cuchillos

ahora que son todos mansos y esperan las monedas las cobijas

habrá que darle rayo a esta vida horrible que predican

entre bisbiseos de sabidos


no me iré cansado yo algún amigo

de tanta ceniza levantada

tanto pato feroz

tanta planta en maceta




cortando se mantienen el filo

y más

contra unas piedras

un burro con zapatos.