ZAMORA, DESDE EL ALBA HASTA EL CREPUSCULO

Tus bellos amaneceres plateados

iluminan el caudal altanero

con vibrantes destellos argentados,

que esplenden y resplandecen el Duero

Tus atardeceres arrebolados

tiñen los vastos y extensos trigales,

los paralelos y rectos sembrados,

y los valetudinarios nogales

Tus anocheceres fuliginosos

encubren a tus novicias, doncellas 1 ,

y a tus murallas cargadas de historia

De un nigérrimo manto de hermosos

y deslumbrantes luceros y estrellas,

que enlucen tu pretérita memoria.

1.:Metáfora en referencia a las calles de la villa, una ciudad castellana con un importante arraigo religioso.