CUENTA CORRIENTE

Le tengo abierta a Dios cuenta corriente

con su Debe y Haber. En ella escribo

el amor que a diario de Él recibo

y el amor que le entrego diariamente.

Escribo en el Haber su amor creciente

y en el Debe el amor que apenas vivo

y siempre tengo saldo negativo

porque mi amor es siempre insuficiente.

Intento cancelar cada partida

deudora con la entrega de mi vida

por si el saldo a favor por fin se eleva.

Pero a veces es tanto lo que debo

a Dios que ya a pagarle no me atrevo

y hago con Él borrón y cuenta nueva.