LA VACA

Decide bajar, mira al toro moviendo las pestañas seductoramente y baila para él la más sensual de las danzas vacunas. El toro resopla, corre hacia ella atrapándola entre sus cuernos. Se deja llevar maravillada por su fuerza y comienza a ver en la hierba las pequeñas esperanzas que necesita para vivir.

Tiempo después quiso volar, pero el toro encadenó sus patas al suelo. No se rinde, mira el azul todo el tiempo y sueña, y aunque ha engordado siguen intactas sus alas moradas.

Cambió su color, cayeron sus alas y su vista. Renunció al cielo. Bajó la cabeza con un resto extinguido de fuego en los ojos y comenzó a comer cualquier cosa verde que tuviera delante.

Mundo Cultural Hispano

TU CITA MENSUAL CON LA CULTURA

Suscríbete gratis a nuestra revista digital mensual

Recibe las últimas novedades, una selección de contenidos destacados y acceso a contenidos exclusivos de Mundo Cultural Hispano.

Gratis. En tu correo cada mes. Puedes darte de baja cuando quieras.