AMOR INQUIETO

Seguía intentando dormir

con la imagen de mi amiga.

Seguían los pensamientos,

fluían rápidos y precisos,

con unas sensaciones plenas.

Miraba al techo de la habitación

mientras el sonido de una música de jazz

me trascendía a unos momentos de amor

y de melancolía.

Intenté con mis ojos cerrados

y mi mente e imaginación abiertas,

sentir la belleza de su presencia,

la magnitud de sus emociones,

los momentos de amor reales

y aquellos de imaginarias sensaciones.

Hubo ráfagas de sentimientos plenos,

de tristezas profundas,

de razonamientos,

de silencios cortados.

Una luz tenue

se apoderaba de la habitación

mientras mis ojos perturbados

y extenuados por el sueño,

se cerraban en el silencio de la noche.

Desperté en una mañana gris

contagiada por la despedida de mis sueños,

que no alcanzaron su éxtasis

ni la paz de un hombre enamorado.