LA PALOMA PERDIDA

Túneles oscuros donde se perdía el eco

y la noche no se insinuaba

por temor.

Sueños forzados

al instinto de muerte.

Esperanzas sin adioses.

Duelos sin lágrimas.

Tierra que recibió la semilla

de deseos incumplidos

donde los rosales que brotaron

podaron sus flores

y los manantiales quemaron su sed.

Fue el bagaje mutuo,

la coincidencia,

el punto de roce donde dos esencias

se identificaron con un “aquí estoy”.

“Soy yo…”