Hace algunos años, Honduras era considerado “el granero de Centroamerica” debido a su alta producción de granos, principalmente de maíz. El producto, además de suplir la Reserva Estratégica Nacional, se exportaba hacia los paises de la región. Las zonas más ricas siempre fueron las de Olancho y el Paraiso, pero este impetu decayó con el paso de los años y los malos gobiernos que prosiguieron con su nefasta práctica de desestimar muchos proyectos importantes solamente porque eran obra de sus opositores, un sectarismo que terminó por abandonar la principal fuente alimentaria de los hondureños, la tierra.
Ahora, aunque con cifras infladas, el actual gobierno, a través de sus ministros, asegura que la producción de granos se ha recuperado sustancialmente. Una realidad que aún no se percibe entre la población porque esos indicadores jamás se reflejan como se pintan. El mismo titular de Agricultura y Ganadería, Hector Hernández, en un principio anunció una fuerte producción de granos, ahora es que se avecina una supuesta crisis debido a la masiva compra de este producto en diferentes paises del mundo para producir etanol.
Honduras actualmente importa unos 10 millones de quintales de maíz amarillo al año por parte de la agroindustria mientras que unos 11 ó 12 millones de quintales de maíz blanco son producidos en sus tierras. Esta cifra podría duplicarse segun los funcionarios de la SAG, con la implementación de un plan de emergencia que está socializando con los banqueros, empresarios y otros sectores, para impulsar un masivo proyecto de cosecha de granos que empezará en enero próximo.
Estos retos son halagadores pues en los últimos años los mayores problemas de la población se han enfocado en la crisis de alimentos. Los campesinos son los primeros en exigir a las autoridades que enfoquen su mirada hacia el campo que es donde se encuentra la respuesta a las necesidades de un pueblo que por tradición es productor agricola.
Pero imaginense que ahora la alta demanda de maíz ya no se centrará en el consumo humano, sino en la elaboración de combustible para mover algunas maquinas… Esto, evidentemente, es parte de los avances de la ciencia, pero lo importante es que se tomen las previsiones del caso para evitar que quienes se alimenten sean los motores de los vehículos y no los estomagos de la gente.

