rebelde sangre,
olorosa a manigua,
exilio, caballería mambisa,
toque a degüello.
No rotundo en el Zanjón,
gloria en Jimaguayú.
único blasón que guardo
en mis venas .
Hoy le canto
a la genética mezcla:
a partes iguales,
sacrificio, renuncia,
dolor y gloria.
Fiel soy cuando canto hoy,
y mi voz adquiere un tono diferente
el tono del canto sin precio,
nacido de la primigenia fuente.
Un canto limpio,
que no es acallar conciencia
por el posible olvido,
exposición y venta de glorias pasadas
falso orgullo,
menos permitir queden en cajón,
de museo bien guardadas.
Mi sangre gloriosa sangre,
en su entrega de cada día,
de ayer en la guerra,
hoy en cada verso,
en cada nueva canción.
Concepción de Quesada Loynaz
(Ileana Corvisón Menéndez)
5/VIII/96

