Volvía siempre a acordarme de aquellos
días, quince fueron, aunque alguno más
pudo ser, ¿lo recuerdas?
donde parecía que tu piel era
la mía.
Alguna que otra coincidencia,
y muchos abrazos, eso si.
Muchas cosas por decirte, pero
todas para dentro me quedaba.
incapaz de respirar despacio
cuando estoy a tu lado, y un poco
tonto por tus besos.
Sin pensármelo mucho,
bajaría la luna para que te pudiera
visitar cada noche cuando yo no
pueda abrazarte, y además cada día la
dejaría encargada un millón de besos
para que te los repartiera de uno en uno
así, muy d e s p a c i t o, como haciendo
Silencio
Gracias por ser así Nane.

