“Conseguí de tus labios la victoria”
Salvador RUEDA
Lo primero es hacer del aire beso
y luego liberar lucha dorada,
ir ensayando llama perfumada
por tener el recuerdo del suceso.
Por tener el recuerdo del suceso
hay que izar una risa inesperada,
asegurar la tierra a su morada
con niño trigo y con desnudo rezo.
Porque es la mismidad, candor divino,
sueño para ser fe que siempre espera,
suspiro abrazador de azulmarino…
Lo que es; y al fin se va como una nube
alto por siempre azul, aunque no quiera
que es sed que corazoneando sube.

