Se paseaba
el viento
entre olivas
las hojas
se plateaban
y temblaban
el viento
mecía
cipreses
las hojas
muertas
bailaban
alegres
su eterna
danza
plumas
de palomas
él rizaba
las palomas
estremecía
y encrespaban
si avisar
a las golondrinas
con ellas jugaba
las detenía
cuando volaban
y sus alas curvaba
cipreses que al cielo
como sombríos
pentagramas oscilaban
las olivas
quietas
hechizadas
se contagiaban
de la locura
del vendaval
cabeceaban
sus ramas
deformes retorcidas
se vestían
las hojas
de verde gala
cambiaban del olivar
como a madreperla
como la madreperla
se contagiaban

