el día ocho
me encuentro a un amigacho
que dicho y hecho
me invita a berberecho
aunque yo prefiero de una sepia un cacho.
es un tío largirucho
fehúcho
casado con una mujer marimacho
obsesionada por el mocho
aficionada a vestir poncho
que deseaba un marido ricacho
y se ha tenido que conformar con un bicho.
del vermut me empacho
y mientras como le escucho.
en cuanto llegue a casa me meto en el lecho.

